• La UOM nacional y Tierra del Fuego avalan el congelamiento salarial, del que Río Grande se bajó

    Ahora, el problema pasa por la decisión de la comitiva nacional y de la seccional Tierra del Fuego en avalar el acuerdo de congelamiento salarial por dos años. Río Grande dice que se baja y que va a pelear, de hecho, hoy participa del paro nacional y movilización de la CTA Autónoma.

    La seccional de Ushuaia de la UOM y la conducción nacional metalúrgica, encabezada por Antonio Calo, sostuvieron el acuerdo de congelar los salariaros por dos años que se rubricó el pasado 13 de noviembre con los representantes de las industrias electrónicas fueguinas. Ayer, Sonido Gremial publicó la nota en la que la delegación Río Grande del gremio resolviera bajarse del compromiso que también había firmado.

    Las diferencias entre la propia dirigencia metalúrgica derivará ahora en una controversia legal respecto de si el acuerdo debe o no ser homologado.

    Abel Furlan, secretario gremial de la UOM, el titular de la seccional Ushuaia, Héctor Tapia, y directivos de las empresas radicadas en la capital fueguina se presentaron ayer en el Ministerio de Trabajo de la Nación solicitando la homologación del congelamiento salarial hasta 2020, que también incluye el compromiso empresario de no producir despidos en ese mismo período.

    Según fuentes empresarias, horas más tarde también se presentaron ante la cartera laboral integrantes de la UOM nacional y miembros de la Asociación de Fabricantes Argentinos de Terminales de Electrónica (AFARTE) que nuclea a las fábricas instaladas en Río Grande, también para requerir que el acuerdo de noviembre sea homologado.

    Por último, una tercera presentación fue realizada por el propio Furlan pero esta vez con el acompañamiento del secretario general de la UOM Río Grande, Oscar Martínez, quien hizo saber la decisión de la seccional de solicitar que el compromiso no sea convalidado por las autoridades laborales.
    De esta forma, mientras que en Ushuaia todas las partes se expresaron por la oficialización del acuerdo, en Río Grande existe el aval del sindicato nacional y de la cámara empresarial del sector, pero no así del sindicato, que ayer anunció movilizaciones y otras medidas de fuerza para oponerse a “la política industrial del Gobierno”.
    El Ministerio de Trabajo debe resolver ahora, frente a ese panorama, si homologa el congelamiento al entender que todas las partes prestaron conformidad, o si lo rechaza en función de la presentación de la UOM de Río Grande.

    “Más allá de los aspectos formales, lo importante es que nosotros nos bajamos del acuerdo y vamos a reclamar por salarios dignos y mejores condiciones de trabajo”, indicaron desde la seccional Rio Grande.

    El compromiso de no discutir salarios en la industria fueguina desde junio de 2018 a junio de 2020 surgió luego de una negociación de la que participaron funcionarios del gobierno nacional y de Tierra del Fuego, empresarios y sindicatos, donde se fijaron pautas para mejorar la competitividad del régimen industrial y lograr una disminución del precio final de los productos electrónicos, mucho más caros en el país que en el exterior.
    En ese contexto, las autoridades nacionales aceptaron modificar el anteproyecto de reforma fiscal y establecieron una disminución gradual de los impuestos internos a los productos que no se fabrican en la isla.