• La inflación de enero crece 2.7% y el Gobierno profundiza sus incapacidades de cara a las elecciones

    La inflación sigue creciendo y más allá del comienzo de un nuevo año, el incremento del costo de vida continúa siendo un problema para la mayoría de los argentinos.

    El Instituto Estadístico de los Trabajadores midió la inflación de enero y el saldo del informe arrojó que el costo de vida de los trabajadores asalariados y sindicalizados se incrementó en un 2,7% en febrero y el anual escaló al 48,7%. Así lo informó el organismo dependiente de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), con el respaldo de 45 gremios de la CGT y la CTA de los Trabajadores.

    Según esta evaluación que realizan los diferentes gremios, el 2019 comenzó “con una inflación alta, por lo que enero fue el décimo mes consecutivo con suba de precios superior al 2%”.
    Con este nuevo informe, se ratifica lo que se viene hablando hace varios meses, y el primer mes del año lo vuelve a confirmar, es la inflación más alta desde 1991, cuando la Argentina abandonó la Hiperinflación del Gobierno de Raúl Alfonsín.

    “La inflación sigue afectando más a los que menos tienen porque su impacto es más fuerte en deciles de asalariados de bajos ingresos relativos, que destinan un porcentaje mayor de los mismos a servicios públicos y alimentos”, detalla el informe de la IET.

    Uno de los dirigentes sindicales involucrados en este estudio es Víctor Santa María, secretario de Estadísticas de la CGT y titular del SUTERH, “otro dato alarmante es la dinámica del empleo porque según datos oficiales, entre marzo y noviembre de 2018 la cantidad de asalariados en blanco en las empresas bajó 2,2%, lo que equivale a 136.000 empleos de calidad menos en tan solo ocho meses”, declaró. “La recesión se sigue profundizando y no se ven indicios de cuándo se va a tocar fondo. La crisis en el mercado laboral no parece encontrar fin. La búsqueda de personal por parte de las empresas se encuentra en mínimos históricos y el horizonte de expectativas no es bueno”, agregó el titular del gremio de los porteros de edificios.

    Por otro lado, según declaró Nicolás Trotta, rector de la Casa de Estudios, “en enero el poder adquisitivo de los asalariados formales fue 14,4% menor al de noviembre de 2015 (cuando se empezó a publicar el indicador) y 11% inferior al de enero de 2018. “Aunque la tendencia de los últimos meses muestre que el salario real parecería haber encontrado un piso a partir de octubre de 2018, es muy improbable que este año el salario real retorne a los niveles de 2017”, cerró.

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