Francisco Gutiérrez, encargado de la Secretaria del Interior de la CGT, renunció a su cargo en la central por las profundas diferencias que quedaron expuestas ayer en la reunión de Consejo Directivo, luego del paro general. Ahora resta saber si el area es ocupada por otro metalúrgico, o podría ir otro dirigente.
Finalmente, después de las profundas diferencias que se hicieron visibles ayer en el Consejo Directivo de la CGT mientras realizaban la evaluación del paro, Francisco “Barba” Gutiérrez dejó de ser el secretario del Interior de la central. El ex intendente de Quilmes tiró violentamente la llave sobre la mesa y se fue del recinto junto a sus colaboradores.
Según indicaron desde la UOM, el dirigente quilmeño «no compartía la estrategia que surgió del triunvirato para evitar la aprobación de la reforma previsional«. En efecto, el paro fue como demostración de rechazo a la ley votada ayer.
Ahora, los pasos a seguir los va a definir la UOM en su habitual reunión de CD, en la que va a decidir si deja el cargo vacante o los metalúrgicos quedan solamente como un gremio confederado. Luego de finalizada la evaluación, un dirigente (de los más jóvenes) le alcanzó a decir a Daer, en modo de broma, “Héctor, dame la llave de Interior”, a lo que uno de los jefes de la Confederación le contestó muy serio y enojado, “sabes que sí, sabes que sí”. Lo del de la Sanidad no parecía una chicana. Durante los bramidos, el triunviro acusó a Gutiérrez, entre otras cosas, de “inorgánico”. Una de las peores acusaciones, en relación a la falta de verticalidad del ex jefe comunal de Quilmes, fueron apuntadas hacia los disturbios que se produjeron en las inmediaciones del Congreso, cuando por todos los medios de comunicación se pudo ver una bandera enorme naranja, de la UOM Quilmes, enredada en las corridas, entre medio de las balas de goma y piedrazos.
El momento más álgido comenzó cuando el metalúrgico comenzó su alocución y criticó a los “que no estaban a la altura” para que “den un paso al costado”. Fue ahí cuando Daer enfureció y lo atacó por todos los wines. Schmid, luego de toda la reñida, puso un poco de calma.
A la vez, uno de los que también se puso el discurso al hombre fue Carlos Acuña, que habló, como lo hizo el mecánico, de la unidad, y de unificar criterios contra el Gobierno, que acababa, hacia pocas horas, de aprobar una ley que va “claramente” en contra de los jubilados.
La secretaria del Interior es la responsable de llevar adelante el proceso de normalización de las seccionales en el resto del país. Este trabajo, lo encarnaba el dirigente metalúrgico pero a la vez, Pablo Moyano tiene una gran injerencia en muchas delegaciones de la CGT y colaboró con la unidad de muchas de ellas. De hecho, algunas tienen a camioneros como secretarios generales.
