El titular del gremio La Fraternidad, no le esquivó al bulto sobre el caso Balcedo y no quiso meter “a todos los sindicalistas en la misma bolsa”. Maturano suena como uno de los candidatos a secretario general de la CGT y habló de las reformas laboral, previsional.
Omar Maturano, presente ayer en la inauguración del Sanatorio del gremio de los Camioneros, no tuvo reparos de hablar sobre la reforma laboral que tendrá tratamiento a partir del próximo mes, en el Congreso Nacional. “Hasta que no estén de acuerdo diputados, senadores, trabajadores y el Poder Ejecutivo, en todo lo que se va a modificar la Ley de Contrato de Trabajo, no se puede tratar nada”.
El secretario general de La Fraternidad criticó que «no fueron eliminados los puntos conflictivos, esos los quiere tratar el Gobierno. Nosotros dijimos que en esas cosas no nos íbamos a poner de acuerdo. Vamos a llevar las quejas a Diputados para hablar con ellos y con los senadores. Quiero decirles a los legisladores del PJ que se pongan de acuerdo ellos primero, no sé por qué le echan la culpa a la CGT«.
Con respecto a la reforma previsional, el secretario Adjunto de la CATT defendió lo actuado por la central: «Nosotros estuvimos de paro y en la manifestación. Íbamos a hacer la protesta el 19 de diciembre e íbamos a sacar un documento también con asamblea en los trabajos, pero el Gobierno apuró el debate, pusieron la zanahoria sobre la reforma laboral, después aparecieron con la reforma tributaria y la reforma previsional. No es que iban a presentar las tres juntas”, denunció.
Uno de los nominados a suceder al triunvirato en un año en donde ya la CGT habla de renovar lo que en su momento fue una unificación de transición (aquel 22 de agosto de 2016) habló del caso Balcedo (dirigente sindical del Soeme, detenido en Uruguay por supuesto enriquecimiento ilícito) y el del Pata Medina (secretario general de la UOCRA La Plata, también por irregularidades en el gremio). «Hay dirigentes buenos, malos y regulares; tampoco podemos poner a todos en la misma bolsa. Cada dirigente sabe lo que tiene que hacer. Si tiene el culo sucio es problema del dirigente y no del movimiento obrero«, cerró.
