La IGJ tuvo que intervenir –y hacer lugar- a una denuncia de la oposición hacia la presidencia de la Institución ya que la acusan de “patronal” pero a la vez de tener vínculos con Héctor Daer, y de intentar trasladar matriculados bioquímicos hacia un sindicato que no corresponde por actividad.
Una fuerte alteración del orden institucional –a nivel político- se vivió en las últimas horas en el Colegio de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital Federal, donde con esta trifulca, intervino una denuncia ante el Inspector General de Justicia, Sergio Brodsky, por irregularidades con los consejeros y aparece también una denuncia indirecta hacia uno de los secretarios general de la CGT, Héctor Daer.
Los consejeros del COFyBCF -por la minoría- denunciaron ante Brodsky el “abuso de autoridad del Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de Capital Federal”, que preside José Oyhamburu, “que impide el reemplazo de los consejeros renunciantes, dejando a la minoría sin representación”.
Según consta en la denuncia -a la que hace lugar el Inspector General de Justicia en su resolución particular 0000654-, “se ignoró por parte de las autoridades, la petición de incluir en actas del Consejo, las manifestaciones de los integrantes de agrupaciones opositores”.
“Tras la renuncia de un consejero de la minoría corresponde que ingrese el siguiente de la lista oficializada”, denunció María Teresa Manzolido, colegiada y representante de la oposición, pero el presidente José Ohyamburu, a la vez dueño del laboratorio del Hospital Italiano, “se niega y pretende poner un consejero de su lista -La Violeta-«.
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Pero los rumores que atraviesan los pasillos del Colegio de FyB, el malestar de los matriculados pasaría por la relación directa del presidente de la entidad y Daer, que según lo acusan, “pretende pasar los bioquímicos a su gremio (Atsa), a sabiendas que no es el sindicato indicado para afiliar a los bioquímicos”.
También, e igual de grave, los denunciantes acusan “tareas de cooptación del oficialismo, ofreciendo dádivas y cargos a miembros de la oposición en estamentos y asociaciones vinculadas al colegio, como el caso de la Mutual”. “Es un colegio patronal y hay una mayoría de profesionales que no son propietarios de su local y laboran en relación de dependencia y, como es lógico, pretenden ser mejor representados”, cerraron desde la oposición de la institución de Rocamora al 4.000.
