Los Camioneros y muchos dirigentes del nucleo gremial de la CGT salieron a bancar la candidatura de Pablo Moyano para suceder al triunvirato. Otros aun son reticentes a la chance de entregarle el sillón al hijo de Hugo.
Se acerca el 22 de agosto y los Camioneros ya oficializaron a su candidato. Pablo Moyano tendrá su segunda oportunidad aunque primera declarada, como candidato a quedarse con el principal cargo de la Confederación General del Trabajo. En 2016 también sonaba pero disipó rapidamente.
Si bien ya lanzaron su candidatura hace ya algunas semanas, esta vez con un banner mas armado y diseñado, con la bandera Argentina sobre una pared de ladrillos y la insignia: “Los Trabajadores e 22 de agosto decimos: Pablo Moyano”, oficialmente dejó de ser un rumor.
Alguno también dijeron que la formula podría ser Moyano-Palazzo, pero al momento nadie del gremio bancario lo confirmó. Existió una foto abrazados en el Club Independiente –ambos son fanáticos de ese club de la localidad de Avellaneda-.
Muchos dirigentes de su alrededor, y algunos que hoy no lo están tanto, afirman que “no es el mismo Pablo que hace dos años, se lo ve más maduro”, pero a la vez dudan sobre si tendrá el consenso suficiente el 22 de agosto, cuando la CGT lleve adelante su Congreso de renovación de autoridades. Aquellas fuentes y otras, también sostienen que podría quedar uno solo de los tres que conducen a la Casa Obrera y ese podría ser Hector Daer.
Si bien el hijo de Hugo le garantiza a la central vocación de pelea y lucha, tanto en los ministerios como en la calle, la CGT primero debe atravesar el Comité Central Confederal, en donde se pondrá en discusión esta alternativa –viable para muchos pero dudosa para otros tantos- además de los otros candidatos como lo pueden ser el mismo Daer, Sergio Sasia, un dirigente visto con buenos ojos desde el espectro sindical y que desde la Unión Ferroviaria encabeza un trabajo silencioso y prolijo. En efecto, fue el mismo ex delegado del Mitre que exigió “un proyecto serio y una agenda de propuestas” para discutir sobre la chance de asumir como nuevo secretario general de la CGT.
En definitiva, Pablo Moyano se encamina a someterse al voto gremial de sus colegas, con un porcentaje importante de apoyo, y con otro que aun lo cuestiona por haberse “alejado” de la CGT y codearse con sectores de la CTA de Hugo Yasky sectores kirchneristas.
Dos de los que salieron a bancarlo públicamente en su camino hacia Azopardo es Miguel Ángel Díaz, secretario general de Udocba y Marcelo Peretta, de los farmacéuticos y bioquímicos.
