El secretario general de la Asociación Bancaria analizó la situación actual de la Argentina, el probable veto del presidente ante la aprobación de la ley anti tarifas y considera que la CGT debe llamar a un paro general en ese escenario.
Un Sergio Omar Palazzo, autentico en su discurso sindical y crítico del actual Gobierno, considera que la CGT debe convocar a un paro general ante el inminente veto presidencial de la ley anti-tarifazo y se refirió al conflicto de los metrodelegados. Evaluó el aumento y sintetizó que “cuando venga el invierno” muchas familias van a tener que elegir entre “un plato de comida o no pasar frío”.
Palazzo emparentó el conflicto de los metrodelegados con “la situación macroeconómica de la Argentina” ya que al tener un panorama “de ajuste y el Gobierno no puede controlarlo, termina en represión”. “Quieren instalar de que es un conflicto intersindical, pero se olvidaron de que dos días antes reprimieron a en Cresta Roja y solo eran trabajadores que se quedaron sin su empleo”, ironizó Palazzo. “Los primeros reprimidos de este Gobierno fuimos nostros, el 1° de marzo de 2016 cuando marchamos por los despedidos del Banco Central, en ese camino está orientada la Argentina”, recordó y evaluó.
Palazzo sostiene que hay “cuestiones importantes” como el “tarifazo del 1600%, y un Gobierno que expresa en su dialéctica y en esa construcción del relato que tienen a partir de la utilización de medios hegemónicos por un lado y una parafernalia de comunicación social por otro, que son gradualistas”. En ese sentido, el líder bancario analiza “dos cuestiones”; “que no lo son tanto (gradualistas) y le mienten en la cara a la gente, o lo que viene es peor” y puso el ejemplo de una familia que “cuando venga el invierno tenga que pagar el gas y tenga que elegir, un plato de comida o no pasar frio”, en ese escenario, “tenes un conflicto social que hasta ahora el Gobierno no encontraba otra salida que deslegitimar las protestas o dirigentes”.
Un informe del FMI en 2015 sostuvo que la flexibilidad laboral produce más desigualda y con respecto a este tema, Palazzo evaluó que con la actual política, se profundiza la grieta “entre los que pueden más, y los que pueden menos”. “Yo no me olvido de que vengo de la clase trabajadora y de nada sirve que a un bancario le vaya bien, si después cierran fabricas y hay menos cuentas sueldo para administrar, menos créditos que dar y tarjetas de creidito que colocar”, analizó con un tino que dejó asombrado a los presentes en el estudio de televisión.
Uno de los líderes de la Corriente Federal, también opinó sobre el proceso eleccionario al que se enfrenta la Argentina en 2019 y la escasez de oposición política. “Creo que tiene que ver con los personalismos y egoísmos”.
La interna de la CGT arde en cuanto al futuro armado de la mesa de conducción y Palazzo recogió el guante y disparó con munición pesada. “Me preocupa que los sectores que dicen tener más congresales (de cara al 22 de agosto) estén discutiendo la conformación del movimiento obrero desde la rosca y no desde los desafíos futuros”. El periodista de C5N quiso arrinconar a Palazzo para que acepte la coyuntura del “carpetazo” y el bancario, leal a su condición de dirigente sindical, defendió: “A mí eso no me consta, para mí todo ciudadano es inocente hasta que se demuestre lo contrario, es un principio constitucional, sí sé que hay muchos compañeros que tienen una vocación oficialista permanente”.
“Tiene que haber una voluntad explícita y política del movimiento obrero de decidir confrontar con este Gobierno que salvo algunos sector, no lo ha hecho”. E insistió en que si el presidente veta la ley anti tarifazo, “la CGT tiene que declarar un paro, en coincidencia con lo que vertido por Juan Carlos Schmid”, uno de los triunviros de Azopardo.
