Los aduaneros resolvieron adherir al paro de la CGT y además concluyeron mediante plenario de delegados, realizar tres paros nacionales el 28 y 29 junio y 5 de julio, en rechazo de sendas políticas de la AFIP y Gobierno que perjudicarían el poder adquisitivo de los trabajadores del sector.
El Sindicato Único del Personal Aduanero (Supara), definió en plenario de delegados la realización de tres paros nacionales para el 28 y 29 de junio y el 5 de julio próximo. Además, en el confederal decidieron adherir a la huelga de la CGT, el 25 de junio.
Los aduaneros sostienen que el Gobierno quiere excluirlos “de las negociaciones paritarias hasta junio de 2019” y “disminuir la alícuota de apropiación del fondo de jerarquización en un 30%, llevándolo desde el 0.72 al 0.55%”.
La protesta con presencia en los lugares de trabajo, se realizará desde la medianoche del jueves 28 hasta las 24 y no se prestarán servicios extraordinarios u horas extras «bajo cualquier modalidad en el horario inhábil», en tanto el paro nacional del viernes 29 también se aplicará durante toda la jornada, aunque sin concurrencia a los puestos laborales y bajo la misma modalidad. La jornada del 5 de julio próximo se instrumentará sin presencia laboral desde la 0 de ese día y hasta las 24 del viernes 6 inclusive, señaló el gremio que conduce Carlos Sueiro.
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Un comunicado expresó esta tarde que «la Administración Federal de Ingresos Públicos se expresó de forma clara sobre la política salarial que procura implementar en la aduana y comenzó un plan de ajuste, que incluye la exclusión de la discusión paritaria, la baja sustantiva del Fondo de Jerarquización, la reducción de las horas, servicios extraordinarios y tasas que puedan afectar los intereses y costos de los privados».
«Los aduaneros ya se esforzaron demasiado con la quita del 0,03 por ciento del coeficiente del Fondo de Jerarquización (en etapa judicial), el congelamiento de la planta permanente, la merma de horas para el control en áreas de frontera, la ausencia de inversión en todos los recursos, las precarias condiciones edilicias en las que realizan esas tareas de control y la exclusión de los beneficios derivados del ‘sinceramiento fiscal’ y la marcada asimetría salarial», sostiene un documento de prensa de la organización sindical que lidera Carlos Sueiro.
