Contrariamente a la mayoría de las políticas, el Gobierno en esta oportunidad le arrojó el primer centro a la clase obrera, y es que antes de un despido, habrá una instancia de dialogo previa entre el empleados, su sindicato de base y la secretaria de Trabajo.
La CGT logró en las últimas horas que se geste una instancia previa al despido entre el trabajador, empleador y sindicato de base, con mediación de la Secretaría de Trabajo. Este proyecto de decreto es complementario al del bono de hasta $5.000 en dos cuotas de $2.500 con los salarios de noviembre y enero.
El último fin de semana se conoció el nuevo requisito para las cesantías, que de acuerdo a lo negociado, será para todas las desvinculaciones sin causa en el sector privado. Así lo resolvieron tras el acuerdo alcanzado en una mesa la CGT y las principales cámaras empresarias con el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica.
Para la CGT el nuevo esquema deberá ser de cumplimiento obligatorio para todo tipo de despidos.
La instancia a cumplir por parte de una empresa antes de efectuar un despido funcionará en paralelo con el Procedimiento Preventivo de Crisis, un mecanismo que tiene el mismo propósito pero que, en los papeles, sólo opera ante casos de cesantías masivas o cierres de unidades productivas.
Procedimiento
Ante la determinación de echar a un trabajador sin causa justificada la empresa deberá previamente comunicarlo a la Secretaría de Trabajo y al sindicato correspondiente. Una vez notificadas las partes se impulsará la apertura de una mesa de diálogo para sondear opciones menos drásticas como suspensiones, reducción de horas o de sueldo o cambio de tareas, explicaron los responsables de la redacción.
Cuando analiza el borrador puede resultar un centro a la hoya de los trabajadores que se hacen de una esperanza más al momento de encarar el peor momento laboral de sus vidas que es un despido, pero la realidad es que las empresas, al momento de tomar la determinación de cesantear a un empleado, no parecen tener flexibilidad. Sumado a que la actual gestión dentro del Ministerio de Producción y Trabajo y de la propia secretaria, no es muy afin al dialogo con los gremios.
