La Asociación Judicial Bonaerense (AJB) encendió las alarmas y puso nuevamente sobre el tapete la situación en la que se encuentra la infraestructura de los distintos poderes judiciales a lo largo y ancho de toda la provincia de Buenos Aires y advierte la peligrosidad en la que los trabajadores del sector deben trabajar todos los días.
Días atrás, en el Tribunal de Trabajo Nº1 de Zárate, la caída de parte de un techo en un Tribunal de Zárate puso en serio riesgo la salud de una trabajadora del poder judicial que
La trabajadora estaba desarrollaba sus tareas cotidianas en la mesa de entradas, cuando se desplomó parte del cielorraso sobre el escritorio, poniendo en riesgo la integridad física de la misma.
“Los judiciales no debemos naturalizar las condiciones insalubres de trabajo»
Desde el gremio conducido por Pablo Abramovich explicaron que ante lo sucedido “Rápidamente la Delegación de Arquitectura se hizo presente en el lugar, limpió la oficina y lxs trabajadorxs retomaron sus tareas normalmente”, y resaltaron: “sin que se tomara ningún tipo de recaudo ante una eventual nueva caída”.
Pese a los reiterados reclamos del gremio, “no hay soluciones de fondo a la crisis de infraestructura en el Poder Judicial”. remarcaron los judiciales.
Y agregaron: “Año tras año, la AJB ha presentado innumerables reclamos ante la Suprema Corte y la Procuración General para que ir a trabajar no ponga en jaque la vida de lxs trabajadorxs”.
Pablo Abramovich, secretario General de la AJB, afirmó: “Lxs judiciales no debemos naturalizar las condiciones insalubres de trabajo. No podemos poner en juego nuestra vida cada vez que vamos a trabajar, por lo que debemos organizarnos y seguir reclamando para que los edificios estén en buenas condiciones, tanto para lxs trabajadores como para el público en general. Y cuando no estén dadas las condiciones de seguridad e higiene, con el sindicato a la cabeza debemos hacer valer nuestro derecho de retener la prestación de tareas hasta que lleguen las soluciones”,
En este contexto los judiciales bonaerenses denunciaron que “la decisión de no invertir en infraestructura genera que a pesar de los reclamos, las inspecciones y los compromisos asumidos por las autoridades responsables, las soluciones de fondo no llegan”. Por esta razón es que “muchos inmuebles tienen problemas de falta agua, de luz o calefacción, paredes electrificadas, pérdidas de gas, inundaciones, desplome de mampostería o invasión de ratas y plaga”, solo por enumerar algunos ejemplos de los que describieron desde el gremio.
