Los alimentos fue uno de los rubros que más aumentó y genera preocupación en el nivel social de los trabajadores argentinos en la pelea contra el hambre. Será clave la coordinación de acuerdos entre los distintos actores sociales, gremiales y del Gobierno.
La medición del último informe del Indec arrojó que la inflación de noviembre fue de 4.3% y así, el interanual se ubicó en 52%. Lo más preocupante entre lo preocupante, es el aumento por encima del proceso inflacionario de los alimentos.
En esta línea, los alimentos y bebidas subieron en el ante último mes del años un promedio del 5,3%, según registró el organismo que ahoea conduce Marco Lavagna. Los que más aumentaron: la banana (48,8%), el tomate redondo (37%), el asado (10,8%) y la harina de trigo (9,3%).
“En los primeros 11 meses del año acumularon un alza del 52,1%, también por arriba del costo de vida, que fue del 48,3% entre enero y noviembre y en los últimos 12 meses acumularon un incremento del 54,6%, 2,5 puntos porcentuales por encima del costo de vida en ese período, que fue 52,1%”, sostiene el informe.
La suba de frutas y verduras fue la que más impactó en el indicador (la única que bajó el precio es la cebolla): a la fuerte suba del precio de la banana y el tomate redondo, se sumaron alzas del 29,3% en el limón, 14,6% la papa, 9,9% la lechuga y 7,4% la manzana deliciosa.
También, de los datos que más afectaron a los trabajadores durante noviembre fueron las alzas casi indiscriminadas en la carne, como el kilo de asado, que subió 10,8%, respecto de octubre último. Entre las carnes también aumentaron el cuadril, 9,7%; la nalga, 8,6%; paleta, 8,3%; y la carne picada común, 7,2%.
Así, la tarea de los gremios, empresarios y Gobierno se agudiza para el intento de coordinar medidas para aliviar lo que será un 2020 que ya avisaron no bajará de los 30 puntos de inflación. De esto estará encargado también el Ministerio de Desarrollo Social, a cargo de Daniel Arroyo.