En una reunión celebrada entre Gobierno, la CGT y la Unión Industrial, se acordó que las empresas que no estén exceptuadas del Aislamiento y no generen ingresos, podrán abonar salarios en sumas no inferiores al 75%.
La CGT y la UIA se encontraron con el Gobierno Nacional en Casa Rosada con el objetivo de encontrarle una solución económica a la crisis de las empresas y en pos de sostener el salario de los trabajadores. El Poder Ejecutivo va a homologar el acuerdo que tiende a que trabajadores suspendidos por la cuarentena cobren el 75% de su sueldo.
Desde la CGT, en la voz de sus principales interlocutores, sostuvieron que no se trata de «una baja salarial» sino «una percepción que cobrarán los trabajadores suspendidos, que tiene que ser superior al 75%».
«Es un piso para que los trabajadores suspendidos no cobren menos«, resaltaron. Según los detalles del acuerdo, ambas partes resaltaron «la necesidad de contar con herramientas acordes para atravesar esta crisis sanitaria, social, productiva y económica, que permitan sostener el empleo y garantizar la sostenibilidad de las empresas privadas». «El plazo de vigencia de esta suspensión será de hasta 60 días, con efectos a partir del 10 de abril de 2020«, precisa el documento.
Entre los aspectos analizados por la mesa tripartita, se encuentra “los serios problemas en materia de sostenibilidad financiera que enfrentan los empleadores, principalmente aquellos vinculados a actividades económicas no exceptuadas de las medidas de aislamiento, muchas de las cuales son intensivas en trabajo, así como a aquellos que pese a estar comprendidos en el concepto de esenciales registran un nivel de actividad inferior a su promedio normal de ventas.
Por otro lado, el documento emitido defiende esto al argumentar “la necesidad de contar con herramientas acordes para atravesar esta crisis sanitaria, social, productiva y económica, que permitan sostener el empleo y garantizar la sostenibilidad de las empresas privadas.
“La necesidad de determinar los ingresos de los trabajadores alcanzados por las medidas de aislamiento y profundizar e incrementar el Salario Complementario dispuesto en el DNU 376/20.
También, habla de la “dimensión de la crisis económica derivada de la pandemia que obliga no sólo al Estado a requerir a los actores sociales su compromiso para mantener las fuentes de trabajo y los empleos, sino también a mitigar los efectos vinculados a la falta de producción y la retracción de la actividad industrial y económica” y que “en el marco descripto, con efectos a partir del 1 de abril de 2020, es necesario el dictado de una norma que garantice previsibilidad del ingreso que deben recibir los trabajadores y aporte seguridad a las empresas para continuar con sus actividades
El documento lleva las firmas de Héctor Daer, Carlos Acuña, Andrés Rodríguez y Antonio Caló como representantes de la CGT, mientras que la UIA fue representada por Miguel Acevedo y Daniel Funes de Rioja.
