La economía mundial al rojo vivo y la mitad de la población mundial activa en riesgo de perderlo todo.
Un informe casi desesperante de la OIT dio a conocer temerosas cifras sobre las consecuencias que podría tener en lo inmediato la pandemia dentro del sistema laboral informal. Entre los datos, alrededor de 1.600 millones de trabajadores corren peligro de perder de manera definitiva su fuente de sustento.
Este número escalofriante representa la mitad de la población activa a nivel mundial. Teniendo en cuenta una semana laboral normal –de 48 horas semanales- se estima que se produzca un deterioro del trabajo significativo al 10,5%, esto quiere decir la desaparición de aproximadamente 305 millones de empleos a tiempo completo. Esto es producto al aislamiento social al que se sometió el planeta y supera con amplitud a las estimaciones esperadas por la OIT (6,7%). En América, se espera una pérdida del 12,4 por ciento de horas laborales.
Las versiones sobre esta estrepitosa caída resultan a partir de dos visiones, marca el Observatorio de la OIT en su informe “El Covid-19 y el Mundo del Trabajo”. Por un lado, “las medidas de confinamiento” y además, “el hecho de que esas personas trabajan en alguno de los sectores más golpeados”.
El informe
“A nivel mundial, el primer mes de la crisis se habría cobrado un 60 por ciento de los ingresos de los trabajadores informales. Esto equivale a una caída del 81 por ciento en África y las Américas, del 21,6 por ciento en Asia y el Pacífico, y del 70 por ciento en Europa y Asia Central”, remarca el estudio.
A nivel global, alrededor de 436 millones de empresas sufren el impacto económico del Coronavirus. Estas se encuentran distribuidas de la siguiente manera: 232 millones pertenecientes al comercio mayorista y minorista, 111 millones, a las manufacturas, 51 millones, a los servicio de alojamiento y servicio de comida, y 42 millones al sector inmobiliario y otras actividades comerciales.
Una de las soluciones, al menos a priori y para comenzar, debe ser la reactivación de la economía y esto consiste en un alto porcentaje de creación de empleo por parte de los gobiernos.
Por ultimo, el director general de la OIT, sostuvo: “A medida que la pandemia y la crisis del empleo evolucionan, más acuciante se vuelve la necesidad de proteger a la población más vulnerable, para millones de trabajadores, la ausencia de ingresos equivale a ausencia de alimentos, de seguridad y de futuro. Millones de empresas en el mundo están al borde del colapso. Carecen de ahorros y de acceso al crédito. Estos son los verdaderos rostros del mundo del trabajo. Si no se les ayuda ahora, sencillamente desaparecerán”.
