🔵Uno de los grandes flagelos que tiene la Argentina en materia laboral el la explotación de los niños, niñas y adolescentes. Las obras hídricas podrían reducirlo drásticamente🔴
Según un estudio realizado por la OIT Argentina, conjuntamente con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el trabajo infantil podría disminuir su avance drásticamente si se concretaran las obras de acceso al agua en zonas rurales. Esto se debería a la reducción de las horas que se le dedican a intentar conseguir este recurso esencial.
Las horas que niños, niñas y adolescentes de toda la Argentina dedicaban en su día a la recolección de agua potable se redujo en un 50% gracias a las obras que se fueron concretando en el programa ProHuerta -conducido por el INTA y financiado por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación-.
El trabajo infantil en diferentes zonas rurales alcanza a dos de cada diez niños y niñas de entre cinco y 15 años. «La implementación de tecnologías de acceso al agua y su apropiación por parte de las familias rurales y campesinas es crucial para que los niños, niñas y adolescentes no deban destinar tiempo a su acarreo, ya sea para fines productivos o de consumo en el hogar como para preparar alimentos y otras actividades de la vida cotidiana, dijo María Eugenia Figueroa, coordinadora nacional del proyecto «Offside: ¡marcando la cancha!». «Las mujeres son quienes asumen la mayoría de estas tareas, con el apoyo de los niños y las niñas», por ello destaca «la importancia de generar evidencias y articular programas y estrategias de intervención que promuevan posibles soluciones a un problema común».
🔵Estadísticas que bajan🔴
A partir de la implementación de los proyectos especiales del programa ProHuerta, fue posible pasar de 17 a 53% de hogares que cuentan con agua por cañería dentro de la vivienda, al tiempo que todas las familias involucradas en esos proyectos cuentan ahora con acceso al agua dentro de su predio, lo cual reduce el tiempo destinado a la obtención y el transporte de agua.
«La asociación con la OIT es clave», dijo Diego Ramilo, director del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar (Cipaf) del INTA, quien destacó que los más de 550 proyectos especiales del programa Prohuerta beneficiaron a 16 000 familias y permitieron instalar diversas tecnologías de captación, conducción, almacenamiento y distribución del agua para uso integral.
