🔵La figura iluminada de Eva Perón quedó eternizada en el portón de entrada del sindicato de Dragado y Balizamiento y fue testigo de un discurso altamente actual por parte de Schmid🔴
Juan Carlos Schmid inauguró un gigantesco mural iluminado de la figura de Eva Perón, en la puerta del Sindicato de Dragado y Balizamiento en Piedras 1693, y en su discurso conmemorativo dejó varios mensajes que lejos podrían entenderse antaño o alusivos únicamente a la época en la que vivió la “Abanderada de los Humildes”.

En la primera fila, dirigentes como Héctor Daer, Hugo Moyano, Víctor Santamaría, Andrés Rodríguez, más atrás Pablo Palacio, Omar Pérez, entre otros, se apostaron al “corte de cinta” del “Capitán” y ser oídos de un mensaje fuerte mente político y actual.
En el repaso por la vida de “Evita”, Schmid reprodujo oraciones como ser: “Argentina tiene un problema político, tiene un problema económico y tiene un problema moral, porque es una inmoralidad en esta nación, donde todo está por verse y hacerse, donde somos los productores de cereal más importantes en el mundo, haya hambre y haya necesitados. Tenemos ese problema y tenemos que demandar a la política que lo resuelvan. La política nos tiene que dar la respuesta para que no nos sintamos avergonzados en nuestros propios suelos”.
Luego, antes y después, el recuerdo de la ex compañero de Juan Domingo Perón. Pero no todo fue una frase. También, el secretario general de la Fempinra, sostuvo: “Nosotros no podemos clausurar el tiempo de Evita. No debemos terminar el tiempo de Evita. No tenemos que dejar ese ejemplo de lado. Ese ejemplo debe ser el faro de esperanza para que se despierte nuestra clase política y definitivamente encontremos una salida a la crisis que atraviesa hoy nuestro país”.
Y ya en un tono más a lo Schmid, el rosarino pronunció: “Pero es mucho más lo que nos demanda el desafío de Evita. Nos demanda que abandonemos los personalismos, que dejemos de lado la arrogancia, que dejemos de pelear por un despacho, por un lugar en el listado. ¡Nos demanda una vocación patriótica!”.
🗣 El discurso completo
Cuando Eva Perón se fundió en un abrazo con el pueblo, definitivamente dejó de ser Eva Perón para convertirse en Evita. Evita le decían los descamisados. Ellos eran los que simbolizaban ese lazo fuerte, intenso, fraternal, solidario que acompañó esa corta vida de esta mujer extraordinaria que vio nacer este pueblo.
Argentina tiene un problema político, tiene un problema económico y tiene un problema moral, porque es una inmoralidad en esta nación, donde todo está por verse y hacerse, donde somos los productores de cereal más importantes en el mundo, haya hambre y haya necesitados. Tenemos ese problema y tenemos que demandar a la política que lo resuelvan. La política nos tiene que dar la respuesta para que no nos sintamos avergonzados en nuestros propios suelos.
Esa voz enronquecida era sin dudas alguna portadora de una nueva dignidad. Y esa voz enronquecida era el símbolo y el corazón de la revolución peronista. Nosotros no podemos clausurar el tiempo de Evita. No debemos terminar el tiempo de Evita. No tenemos que dejar ese ejemplo de lado. Ese ejemplo debe ser el faro de esperanza para que se despierte nuestra clase política y definitivamente encontremos una salida a la crisis que atraviesa hoy nuestro país. Uno se siente atravesado por las emociones, pero también siente que tenemos una responsabilidad porque no podemos hablar únicamente en tiempo pasado. Evita es tiempo presente.
Es el presente que necesitamos construir para aquellos que todavía esperan la justicia social en la Argentina. Es el presente que tenemos que construir para ser dignos de esa mochila histórica que tenemos en nuestras espaldas. Es el presente que tenemos que llevar adelante, principalmente con los sindicatos confederados, con nuestra Confederación General del Trabajo que va a marchar a mediados de agosto para reclamar justicia social, institucionalidad política, coraje político y definitivamente encontrar una salida a estos problemas que atravesamos.
Pero es mucho más lo que nos demanda el desafío de Evita. Nos demanda que abandonemos los personalismos, que dejemos de lado la arrogancia, que dejemos de pelear por un despacho, por un lugar en el listado. ¡Nos demanda una vocación patriótica!
¡Una vocación patriótica para sacar adelante a la Argentina! Como hizo Evita, que ofrendó su vida para que nosotros seamos dueños de nuestro propio destino. Entonces, compañeros y compañeras, para que nos pongamos inmediatamente en la tarea de convencer a toda la militancia de demandarle al peronismo que desde su cimiento reconstruya el movimiento nacional y que vayamos rápidamente a madurar un proceso que nos permita devolverle a este bendito país la felicidad de su pueblo. Evita eterna, Evita la abanderada de los humildes. Evita para siempre en el alma de su pueblo. Evita Iluminada, siempre al frente de esta sede.
