🔴ATE se pinta la cara una vez más por la defensa de los salarios y el ajuste de un gobierno que apunta de lleno contra los trabajadores.🔵
En una jornada marcada por intensas negociaciones, los estatales nacionales han se sentaron a negociar salarios nuevamente con el gobierno con la vista puesta en la inflación desproporcionada de los últimos meses y los tarifazos por venir.
En esta ocasión, la oferta del Gobierno, fue tan solo de un 12%, muy lejos de la realidad económica de la Argentina y las necesidades de los trabajadores.

En este contexto, ATE ha rechazó categóricamente esta propuesta oficial, señalando que “no se ajusta a la realidad inflacionaria del país”, mientras que UPCN ha aceptado la oferta, por lo que los trabajadores del estado comenzaran a percibir el incremento a pesar de que la inflación tan solo del último mes superó el 20%.
La reunión paritaria, que se llevó a cabo en la sede porteña de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, fue testigo de la discrepancia sindical frente al ofrecimiento gubernamental.

Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE, expresó su descontento con la oferta, argumentando que tal incremento “no refleja la realidad económica que enfrentan los trabajadores del sector público”, y destacó que “esta propuesta empujaría a más estatales por debajo de la línea de pobreza, evidenciando un deterioro salarial preocupante”.
En este marco, ATE ratificó la medida de fuerza nacional para la próxima semana. “Esta decisión refleja la determinación del sindicato de enfrentar el ajuste salarial en las calles y defender los derechos laborales de los estatales”, afirmaron desde la calle Belgrano.

La aceptación de la propuesta por parte de UPCN implica que el aumento del 12% se liquidará con los haberes del mes de febrero, a pesar de las objeciones de ATE. Ante esta situación, ATE, en coordinación con el Frente de Trabajadores Estatales, ha definido una medida de fuerza para la última semana de febrero, como respuesta a la licuación de salarios que representa la propuesta gubernamental.
La división sindical y la discrepancia en la aceptación del aumento plantean un escenario de lucha y conflictividad laboral en el sector estatal, a medida que las tensiones entre los trabajadores y el Gobierno se intensifican en torno a las condiciones salariales y laborales condicionadas por el ajuste.
