🔵Preocupación en el ámbito universitario por la crisis presupuestaria en la que el Gobierno sumerge al sector🔴
En la previa de la marcha universitaria del 23 de abril, los estudiantes se encuentran sumamente preocupados por el futuro de su desarrollo profesional. Esta inquietud se ve reflejada en la situación actual del presupuesto universitario, el cual ha alcanzado su punto más bajo desde que se lleva registro en 1997, según un informe de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ).
En este contexto de crisis presupuestaria, los gremios, docentes, no docentes y rectores/as estudiantes universitarios se movilizan junto a la comunidad educativa en una marcha el 23 de abril, a la que también se sumará la CGT, para exigir una pronta solución a esta situación que compromete su presente y futuro académico y profesional.
Los datos revelados por ACIJ muestran una caída interanual del 34,4% en la ejecución del presupuesto universitario del corriente año. Este panorama económico complejo se atribuye a la decisión del Gobierno de prorrogar el presupuesto del año anterior y profundizar los recortes de fondos en el ámbito educativo, en medio de un contexto de fuerte inflación que alcanzó el 287,9% interanual en marzo.
ACIJ precisó que la decisión de prorrogar el presupuesto implicó una reducción del 72% en términos reales para el «Desarrollo de la Educación Superior». Esta situación lleva a proyectar que, de no haber modificaciones que amplíen los montos disponibles, este año se registrará el presupuesto universitario más bajo desde 1997.
Durante el primer trimestre de 2024, el Gobierno nacional ejecutó un 30% menos del gasto total en términos reales en comparación con el mismo período de 2023, y la reducción en las políticas universitarias fue aún mayor, alcanzando el 34,4%. Particularmente, la partida destinada al «Desarrollo de la Educación Superior» experimentó una disminución del 32,9%, mientras que el financiamiento para becas Progresar cayó un 46,9%.
El impacto de estas reducciones se siente en todos los sectores universitarios. Los fondos asignados al pago de salarios registran una disminución del 32% para docentes y autoridades, y del 28% para el personal no docente. Además, el financiamiento destinado al funcionamiento universitario se redujo en casi un 60% en comparación con 2023, y otras áreas como las transferencias a hospitales universitarios y el Fondo Universitario para el Desarrollo Regional sufrieron importantes recortes o no recibieron asignación alguna.
El estudio también señala que la ejecución presupuestaria del primer trimestre de las partidas universitarias del año en curso es la más baja desde 2006, con una disminución del 33% en comparación con el mismo trimestre del año 2023, y un 45% más bajo en relación con el nivel alcanzado en 2018, que fue el máximo desde 1997.
En consecuencia, ACIJ advierte que esta reducción en la ejecución de políticas universitarias ha resultado en una disminución de su participación dentro del gasto total, pasando del 3,7% al 3,5% en comparación con el mismo período del año anterior.
