🔵El informe de la UIA coincidió con la difusión de la inflación de julio, que se ubicó en un 4%, aumentando las preocupaciones sobre la situación económica general. La actividad más golpeada: la automotriz🔴
La Unión Industrial Argentina presentó su informe mensual y los números no son alentadores. La actividad industrial sufrió un derrumbe del 19,5% en comparación con el mismo mes del año pasado y una caída del 5,7% respecto al desempeño de mayo y confirma una tendencia negativa que ya acumula 13 meses consecutivos de retroceso en el sector.

El panorama es aún más sombrío al analizar el desempeño del primer semestre de 2024, donde la industria registra una pérdida acumulada del 14,1%. El informe de la entidad que lidera Funes de Rioja coincidió con la difusión de la inflación de julio, que se ubicó en un 4%, aumentando las preocupaciones sobre la situación económica general.
Dentro del desplome generalizado, el sector automotor se lleva la peor parte. Según el informe, esta rama de la industria experimentó una caída interanual del 40,2%, reflejando la gravedad de la crisis que atraviesa. La magnitud de esta caída pone en evidencia las dificultades estructurales que enfrenta la industria en su conjunto, en un contexto de alta inflación y escasa demanda.
Y los trabajadores
La continua caída en todas las actividades tiene un fuerte impacto en los trabajadores. La contracción del 19,5% en la industria ha llevado a suspensiones y despidos en varios sectores. La reducción de la producción y la baja en la demanda interna y externa han dejado a miles de empleados en una situación de incertidumbre laboral. Los gremios continúan con la preocupación por el deterioro de las condiciones laborales y la falta de medidas concretas para proteger el empleo.
Una reactivación cada vez más lejana
Con 13 meses consecutivos de contracción, la esperanza de una reactivación en el corto plazo parece desvanecerse. La profunda caída en sectores clave como el automotor sugiere que la recuperación no solo es un desafío, sino que podría estar más lejos de lo que se pensaba. La situación plantea interrogantes sobre las políticas necesarias para revertir esta tendencia y devolverle dinamismo a la industria nacional, mientras los trabajadores continúan siendo los más perjudicados por esta crisis prolongada.

¿Y, Milei?
Hasta el momento, ninguna de las variables económicas presentadas por el Gobierno nacional estaría dando frutos a ninguno de los sectores. Ni la industria, ni las Pymes, ni los comerciantes, ni mucho menos a los trabajadores.
La caída estrepitosa de la economía, la incesante recesión y la depreciación de los salarios hasta el momento no ha tenido un impacto fuerte en la sociedad o, al menos, no se nota que a la humanidad argentina le afecte.
Quizás, también, el efecto Alberto haya contribuido a que un compatriota observe las opciones y las variables y se encuentre con que mucho mas no hay sin importarle el costo que esto conlleva. Un costo demasiado alto.
Por el momento, la actividad mediática está bañada por Fabiola Yañez, Yuyito, Thor, Tamara Petinatto y la mar en coche. De reactivación, nos vemos en Disney…
