🔴Los dirigentes de la CGT afirmaron su postura de lucha contra las políticas de este Gobierno, que son las mismas de la última dictadura militar. Además, recordaron que el movimento obrero puso muchos muertos para recuperar la democracia 🔵
La Confederación General del Trabajo (CGT) comenzó a marca el pulso de una agenda nacional, que desde muchos sectores, principalmente desde Casa Rosada, pretenden barrer bajo la alfombra.

En la jornada de hoy, la CGT recibió en su casa a los organismos de “Derechos Humanos” para oficializar, por segunda vez, la convocatoria de forma conjunta a la histórica marcha del 24 de marzo. El anuncio se dio en un colmado salón “Felipa Vallese”, cargado de militancia y con la presencia de los principales dirigentes de Azopardo: Héctor Daer, Octavio Argûello, ambos Secretario Generales de la CGT, Maia Volconvinsky de Judiciales y encargada, junto a Julio Piumato, de la Secretaria de Derechos Humanos de la CGT, Elena Ferreira de APL que compartieron el escenario con Pascual Spinelli, Director de la Casa de las Madres, Coordinador del Programa Lugares con Memoria; María Adela Antokoletz, vice Presidenta de Madres de Plaza de Mayo (Línea Fundadora); Claudio Morresi de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por razones políticas; Charly Pisoni (Hijos Capital); Héctor Francisetti y Alejandro Sandoval nieto restituido en 2004.

En este marco, la dirigencia sindical fue contundente en el mensaje; que en línea con las demandas planteadas durante la conferencia de prensa del día de ayer, donde anunciaron un Paro General con movilización, pero que principalmente puso sobre la mesa de discusión las necesidades laborales, económicas, sociales y humanas, que demandan desde las mayorías populares de la Argentina, en contrapartida a las políticas de ajuste, achicamiento del estado, destrucción de la matriz productiva y trabajo registrado, especulación financiera, transferencia de recursos de los sectores más vulnerables (como los jubilados) a los grandes grupos concentrados de la economía, que proponen desde la gestión Milei. Una receta económica, que se repite de los años más oscuros de la Argentina y que se implantó, a fuerza de torturas, desaparecidos, y sangre derramada, por la última dictadura militar.

El movimiento obrero, fue uno de los sectores más castigados por la dictadura del 76, donde miles de compañeros, trabajadores, delegados, y dirigentes, fueron víctimas del terrorismo de estado, entregando la vida por la recuperación de la democracia, recordaron los dirigentes gremiales en sus oratorias.
La Marcha del 24 de marzo, promete. La ciudad de Buenos Aires será testigo una vez más de la memoria de un pueblo que no olvida y que saldrá a la calle a recordarles a muchos “distraídos”, que el monstruo ya no está dormido, y que dará cuenta de ello con una Plaza de Mayo colmada.

La CGT ya comenzó a organizar la movilización del próximo lunes, donde una multitudinaria columna con todos los gremios confederados, desembarcará en el corazón de la plaza para revindicar y recordar a todos los argentinos desaparecidos.
