🔵El paro general de la CGT marca una semana de tensión y múltiples reclamos sindicales🔴
Argentina transita una semana atravesada por la protesta social y la conflictividad gremial, con dos fechas clave en el calendario: la esperada y masiva movilización del miércoles 9 de abril en defensa de los jubilados y un paro general convocado por la Confederación General del Trabajo para el jueves 10, con un anticipo de alto grado de acatamiento y visibilidad.

Ambas jornadas resumen un malestar frente a la postura del gobierno nacional, que en muchos casos tienden a la destrucción de la industria nacional y al empleo local, tal cual lo deslizan ciertas medidas adoptadas en las últimas semanas; todo esto sumado a múltiples demandas multisectoriales: desde la mencionada defensa de la industria nacional y la reactivación de la obra pública, hasta el pedido por aumentos de emergencia para los jubilados y la protección de las libertades democráticas, como pueden ser, por ejemplo, las negociaciones paritarias libres y su correspondiente homologación.
Previamente al paro del #10A, el miércoles, organizaciones sindicales de la CGT, las dos CTA, movimientos sociales y espacios políticos confluirán en una marcha en defensa de los derechos previsionales, exigiendo una recomposición urgente de los haberes y la actualización del bono para jubilados. La movilización estará atravesada por un fuerte interrogante: ¿Aplicará, Patricia Bullrich, el cuestionado “protocolo antipiquetes”? El recuerdo de la represión reciente a jubilados aún resuena…
La CGT llama a un paro general de 24 horas bajo consignas que incluyen:
– Respeto a las libertades democráticas y los derechos sociales conquistados.
– Paritarias libres y homologadas.
– Aumento de emergencia para jubilados y actualización del bono.
– Rechazo a la represión de la protesta social.
– Defensa de la industria nacional.
– Retorno de la obra pública.
– Ejecución de un plan nacional de empleo.
– Mayor presupuesto para educación y salud.
– Equilibrio económico y justicia social.
El respaldo de la CATT garantiza la paralización de trenes, vuelos y operaciones portuarias, lo que le agrega un componente clave al impacto de la medida. La incógnita, al momento, sigue siendo la UTA: aunque en sus bases se manifestó intención de sumarse, su adhesión está supeditada a una conciliación obligatoria vigente en el marco de las paritarias y que no logró concretar el paro del 28 de marzo que había anunciado la organización que lidera Roberto Fernández.

Con este escenario, comienza una semana de acciones gremiales y con una esperada medida de fuerza por parte de la CGT, a la cual se le ha reclamado el paro como un llamado de atención al Gobierno en medio de un deterioro económico sostenido, una política de ajuste sin contención y una creciente criminalización de la protesta.
