Los docentes porteños rechazaron el aumento ofrecido por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y continua la medida de fuerza en el distrito que conduce Rodríguez Larreta.
La UTE rechazó el 18% anual que ofreció el Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, la cual se «la elevó a tan solo el 21,5 por ciento, lo que la ubicó por debajo del promedio nacional», detallaron desde el gremio conduce Eduardo Lopez, quien ratificó la continuidad del plan de lucha. El dirigente sostuvo que la oferta es «la continuidad de la pérdida del poder adquisitivo de los docentes».
López explicó el acta presentada por la ministra de educación Soledad Acuña, que consignó que al aumento del 10 por ciento de marzo se agregará un 8 en agosto y otro 3,5 en noviembre, lo que totalizaría ese 21,5, además del pago de un bono de 1.200 pesos por cargo y en tres cuotas de 400 pesos en noviembre y diciembre próximos y en enero de 2018, subrayó. «Es decir, se dejará de percibir en febrero de ese año. El salario mínimo del maestro de grado por cargo de jornada simple -de 11.372 pesos en febrero último- sería de 13.817 pesos en febrero, al dejar de cobrar el bono, o sea, un 21,5 por ciento más. Es una propuesta de recomposición insuficiente», se quejó.
López ratificó el plan de acción gremial previsto para las vacaciones de invierno y adelantó que durante ese período instalarán mesas en plazas y lugares donde se realicen actividades culturales para explicar a la sociedad la propuesta oficial. «El Ejecutivo porteño, que elevó un 30 por ciento el ABL, solo contempla un incremento salarial para docentes de escuelas públicas y privadas apenas superior al 20. El acta incluyó una reclamada jerarquización para cargos directivos», especificó.
Sin embargo, sostuvo que los niveles salariales ofrecidos agravarán «la ausencia de docentes, lo que es sinónimo de un paro silencioso bajo la anuencia del Poder Ejecutivo porteño».
«Cada vez que se jubila un docente transcurren meses en procura de reemplazos. Esa situación no ocurre en otras jurisdicciones ni en otros empleos y profesiones. Continuará el plan de lucha y, en la primera semana de agosto, habrá asambleas. Luego un plenario de delegados para evaluar las acciones gremiales a seguir», concluyó.
