🔵En principio, un acuerdo entre el gremio que lidera Abel Furlán y el gobierno patagónico podría proteger los puestos de trabajo que el Gobierno colocó en extinción🔴
En un contexto marcado por la fuerte preocupación por la situación de la industria nacional, la CGT celebró que los empresarios y la UOM se hayan puesto de acuerdo para mantener los puestos de trabajo en Tierra del Fuego, quienes se ven amenazados por la reciente baja de aranceles a la importación de productos electrónicos.
La Unión Obrera Metalúrgica –UOM- y los empresarios de la provincia, han alcanzado un acuerdo para preservar los puestos de trabajo que estaban en riesgo debido a las medidas del Gobierno Nacional. La central obrera destaca la importancia de la organización y el compromiso de todos los gremios involucrados en la defensa del empleo argentino y la industria nacional, resaltando la determinación colectiva frente a la improvisación del Poder Ejecutivo.
«Es con los trabajadores adentro», reza el lema del comunicado que dejó trascender la central obrera este viernes, en el que subraya el compromiso propio de asumir todas las acciones necesarias para defender los empleos y garantizar la estabilidad económica de la región. La CGT criticó la política de reducción de aranceles, argumentando que socava la competitividad de la industria local y pone en peligro miles de puestos de trabajo. La central obrera advierte que la medida beneficia únicamente a las empresas importadoras, en detrimento de los fabricantes nacionales y los trabajadores argentinos.

El presidente de la nación, Javier Milei, ha oficializado una reducción de aranceles para la importación de teléfonos celulares, implementada en dos etapas, reduciendo el arancel del 16% al 8%, y con la expectativa de eliminarlo completamente para el 15 de enero de 2026. Esta medida también incluye una disminución de impuestos internos sobre productos electrónicos, como televisores y aires acondicionados. El gobierno argumenta que busca hacer más accesibles estos bienes para los consumidores y fomentar la competitividad en el mercado. Sin embargo, esta decisión ha generado un fuerte rechazo en Tierra del Fuego, donde el gobernador Gustavo Melella ha expresado su preocupación por la falta de empatía del gobierno nacional hacia los trabajadores locales, afirmando que la medida podría poner en riesgo más de 8.000 puestos de trabajo.
En respuesta a la reducción de aranceles, los sindicatos de la provincia han convocado a paros y huelgas, argumentando que la medida perjudica a la industria local y favorece la importación de productos más baratos. Las fábricas de la región han comenzado a paralizar sus operaciones, y los gremios han exigido la reversión de las políticas que consideran perjudiciales para la economía local.
