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«La situacion es decididamente mala, la gente no llega a fin de mes»

El triunviro Juan Carlos Schmid hizo un análisis sobre la situación de la Argentina y criticó la reforma laboral de la que habló Jorge Triaca. El cegetista le exigió al empresariado y se refirió al conflicto con Pepsico.

Juan Carlos Schmid definió la situación económica del país como «decididamente mala». “Hay una cuestión generalizada de gente que no llega a fin de mes, aumento de la pobreza» y falta de expectativas de mejora en los próximos meses», sentenció el moyanista. El dirigente se refirió a la posible reforma laboral que tiene en mente Triaca, “no mejorará la situación del país», consideró.

Por otro lado, el secretario general de la CATT criticó al empresariado y le exigió un “aporte». Así lo expresó en declaraciones formuladas esta mañana a la radio La Red, en «Las inversiones al país no llegan no por los convenios colectivos sino por otros elementos que, si no son abordados, no van a propiciar un mejor momento económico en el país», agregó. «En realidad, lo que se está buscando es ajustar por el lado de la cadena más débil, que es el asalariado, y no creo que esa reforma genere un mayor crecimiento económico y, en todo caso, si lo logra, será multiplicando la desigualdad», planteó el también titular del sindicato de Dragado y Balizamiento. «Oculta otras variables que no están funcionando», insistió con la reforma laboral.

«Las inversiones no llegan no por los convenios colectivos, sino porque se ha derrumbado el consumo, hay una alta carga impositiva, hay problemas en los cuadros tarifarios, hay falta de acceso al crédito para la actividad productiva y una alta especulación asentada en el sector financiero», enumeró el dirigente cegetista.

«Cuando los conflictos son llevados con una carga ideológica precisa y no ofrecen alternativas de negociación», derivan en «problemas no deseados», y puso como ejemplo el conflicto de transporte urbano ocurrido en Córdoba en junio pasado que, «terminó con 200 compañeros en la calle y una ley que restringe el derecho de huelga» y que, dijo, será objetada ante la Organización Internacional del Trabajo y el Poder Ejecutivo. Esto último en referencia a las declaraciones del ministro de Trabajo Jorge Triaca, en cuanto a la «pérdida de confianza» del gobierno en algunos sectores empresarios que no cumplen con el compromiso de cuidar el empleo y la acusación a «sectores de izquierda radicalizados» que supuestamente empujan, con su modo de confrontación, el cierre de empresas.

«Eso fue obra de un reclamo mal conducido por un sector altamente ideologizado», aseguró Schmid, quien a su vez defendió la postura exhibida por la CGT en relación al conflicto en Pepsico tras el despido de 600 trabajadores y el desalojo por la fuerza de los trabajadores que mantenían ocupada la planta en la localidad bonaerense de Florida.
En este sentido, el dirigente cegetista señaló que «el sindicato de base (Alimentación) estuvo actuando», admitió que «pudo ser polémico, criticable pero estuvo haciendo tratativas», y declaró que «a pocas horas de conocido el suceso (el pasado jueves), la CGT había fijado posición», dijo al referirse al anuncio de una movilización para el 22 de agosto, durante la reunión del consejo directivo.