🔵El gremio también cuestiona los recientes aumentos autorizados por el Enargas: un 6% en el precio del gas a boca de pozo, un 4% para financiar obras futuras y subas mensuales en transporte y distribución. Todo ello, remarcan, recae directamente sobre los usuarios🔴
En medio de la ola polar que convirtió a Argentina en el país más frío del mundo durante los últimos días, el gremio APJ GAS difundió un comunicado en el que advierte sobre una crítica situación en el sistema de suministro de gas natural. La organización remarca que los cortes registrados en estaciones de GNC, industrias y comercios no son producto del clima, sino de decisiones erradas en la gestión energética y de una paralización sin planificación de obras fundamentales.

Uno de los ejes de la denuncia es el retraso en la obra de reversión del Gasoducto Norte, cuya finalización estaba prevista para el mes pasado. Según explica el gremio, los trabajos se encuentran suspendidos o demorados por falta de pago y trabas administrativas, pese a que el 90% de su financiamiento ya está asegurado a través de la CAF y aportes comprometidos por el Estado vía ENARSA. “El proceso de paralización de la obra pública sin previsión estratégica está pasando su pesada factura”, señala el texto.
La falta de previsión se combinó con una caída transitoria en la producción de shale gas en Neuquén, que implicó una pérdida de 15 millones de metros cúbicos de presión en los gasoductos. Para compensar, se utilizó gas almacenado en la planta de Peak Shaving de Naturgy Ban en General Rodríguez, aunque su capacidad de reposición diaria es limitada. La solución, advierten, resulta insuficiente si se mantiene el frío extremo.
En paralelo, el Gobierno recurrió a importaciones de emergencia: se firmó una nueva adenda con Bolivia para asegurar entre 4 y 4,5 millones de m³ por día, y un contrato con Chile por otros 1 o 2 millones diarios, a través del Gasoducto Norandino. Además, se están inyectando 18 millones de m³ diarios desde el buque regasificador de Escobar. Esta dependencia de gas importado, advierte APJ GAS, se traducirá en tarifas más elevadas para los usuarios residenciales, comerciales, industriales y del sistema eléctrico.
El gremio también cuestiona los recientes aumentos autorizados por el Enargas: un 6% en el precio del gas a boca de pozo, un 4% para financiar obras futuras y subas mensuales en transporte y distribución. Todo ello, remarcan, recae directamente sobre los usuarios.
En el plano laboral, la comunicación denuncia que algunas empresas se niegan a discutir mejoras salariales específicas para trabajadores del sector, pese a ser piezas clave en el sostenimiento del servicio público. Tampoco reconocen la experiencia ni actualizan categorías.
