🔵La CGT debatió el proceso electoral y definió Obras Sanitarias como el lugar para llevar adelante las elecciones; lo demás, sin definiciones🔴
Pasó el confederal de la CGT y el resultado final era el que se esperaba en la previa por los medios que suelen cubrir a diario la vida del sindicalismo. Quizás para los más improvisados en la materia, hoy podía ser un día de definiciones aunque la noticia fue –justamente- la no noticia. Esto no sucederá hasta el 5 de noviembre, fecha en la que minutos antes de colocar los sobres en las urnas, se defina la nueva conformación del Consejo Directivo de Azopardo.
Fueron varios los oradores que expusieron frente al panel principal, en el que se encontraban Héctor Daer, Octavio Arguello, Maia Volcovinsky y Andrés Rodríguez, entre otras. En las butacas, la mayoría de los popes sindicales que buscan llegar a un consenso para aunar voluntades de cara al armado cegetistas.
Por supuesto, no hubo definiciones sobre el modo de conducción a partir de noviembre, cuando se vuelvan a reunir en Obras Sanitarias, a las 9 de la mañana, ya que ni el triunviro ni el unicato aun poseen los votos suficientes, aunque la mayoría (no todos) coincidieron en que acatarán lo que decida el conclave.

Uno de los que planteó disidencias en cuanto a un nuevo cuerpo de tres cabezas, fue el fraternal Omar Maturano, quien hasta sostuvo que de ser necesario incorporar una mujer a la conducción nacional, sea ella la única secretaria general, “ningún problema”, pero en unidad y con una conducción única.
Una de los voces que resonó en el Felipe Vallese fue la del experimentado dirigente, Hugo Moyano, quien fue acompañado de sus dos hijos, Hugo y Jeremías y planteó un escenario de armonía en el sindicalismo, más allegado al consenso entre todos los gremios y se pronunció acerca de las diferencias que existen en el universo del sindicalismo y sobre la manera de llevar adelante los conflictos.

A excepción de Carlos Acuña y Julio Piumato (el judicial no fue por compromisos personales), estuvieron Jorge Sola, por Seguros, Gerardo Martínez, UOCRA, Tito Geneiro de UTHGRA, Gastón Frutos por Panaderos, Hernán Doval y Rubén “Cholo” García, por Municipales; Sergio Romero, de UDA, Abel Furlán, de la UOM, HUgo Benítez, de Textiles; Lucho Cejas, de Viajantes; Cristian Jerónimo, de Empleados del Vidrio; Miguel Paniagua, del SUTEP, Omar Plaini, de Canillitas; Jorge García, de taxistas, Alberto Fanitini, de la Carne; Quique Lorenzo, de Cerverceros; Daniel Ricci, de la Fedun; Sebastián y Omar Maturano, por La Fraternidad, Walter Correa, ministro de Trabajo bonaerense en representación de la Federación del Cuero y Armando Cavalieri, entre otros.
A pesar de las diferentes posturas, reinó la armonía en términos generales. Abel Furlán planteó la necesidad de que la próxima CGT contenga un programa de gobierno, lo que se suele llamar: una agenda programática, aunque desde otros sectores aseguran que, si bien el llamamiento es coherente y ordenador, la CGT debe tenerla pero además, jugar con los vainas de la coyuntura. Y esto, en un país como la Argentina, suele complicar cualquier programación o calendario establecido.
Sergio Romero manifestó sobre su actividad, los salarios de pobreza en todo el país y de capacitar y formar a las futuras generaciones con el objetivo incorporarlas al mundo del trabajo y las innovaciones que esto conlleva. El docente también ponderó la conducción de la CGT durante los últimos 9 años, dada la tarea política que llevó adelante el triunvirato desde el 2016.
El amplio cuerpo sindical que tiene la Argentina pretende un unicato, pero a la vez es absolutamente consciente que la idea está lejos de concretarse. Las esperanzas siguen latentes pero, la definición, será pocos minutos antes de que se anuncie en el estadio de Obras Sanitarias.
