🔵Tras 14 años de divisiones, más de 80 gremios normalizaron la CGT Rosario y designaron a Miguel Vivas como secretario general. La elección, avalada por Sergio Aladio, es considerada un hecho histórico para el sindicalismo regional🔴
La CGT Rosario alcanzó su normalización después de más de 14 años y designó a Miguel Vivas como secretario general, en un hecho histórico por el movimiento obrero rosarino. Más de 80 gremios participaron del proceso que se desarrolló en el Sindicato de la Carne y que permitió consolidar un unicato en un escenario marcado por la tensión política que genera la polémica reforma laboral.

Vivas se encuentra estrechamente vinculado al sector que lidera Sergio Aladio, secretario adjunto de UGATT y figura de peso en el armado sindical del transporte. El acuerdo que inicialmente posicionaba a Aladio como principal referencia en Rosario fue redefinido en función de la unidad, y la designación de Vivas fue acordada, promovida y avalada por el propio secretario general de Camioneros Santa Fe, quien respaldó la decisión de los sindicatos que confluyeron en la normalización.
En su comunicado, la UGATT celebró “la autodeterminación de los sindicatos” que permitió “conseguir la unidad de más de 80 gremios”, y destacó que los trabajadores “demostraron que la unidad es superior al conflicto” al consensuar a las autoridades que representarán a la regional. La organización sostuvo además que la unidad se alcanzó “en un momento del país que no está para medias tintas”, remarcando la necesidad de fortalecer el modelo sindical ante un contexto económico y político adverso.

Para la UGATT, el peronismo “siempre fue nobleza y determinación”, y reivindicó una cita de la resistencia de 1955: “Los yanquis, los rusos y las potencias reconocen a la libertadora, Villa Manuelita NO”. También, la cita incluyó que esto se da “para enfrentar los embates de un gobierno que día a día viene castigando a los trabajadores y la industria nacional”. La organización reafirmó que continuará apoyando “las decisiones democráticas en defensa del modelo sindical que promociona la unidad”.

La normalización de la central en Rosario, una de las regionales históricamente más trascendentales del país, representa un mensaje de contundencia política y vital para el sindicalismo de peso en el interior de la Argentina. Así, la CGT Rosario retoma un funcionamiento orgánico que no alcanzaba desde hace más de una década.
