🔵La negociación salarial de los choferes de colectivos se desarrolla este martes bajo un escenario de tensión, con una oferta oficial por debajo de la inflación, fuertes críticas de la UTA y una disputa judicial entre empresas que, según el gremio, impacta de lleno en la paritaria🔴
La UTA participará este martes, desde las 15 y de manera virtual, de una nueva audiencia paritaria junto a las cámaras empresarias y representantes de la Secretaría de Transporte, en una negociación que abarca el período diciembre–marzo y que volverá a discutirse en abril. El encuentro se da en un clima de fuerte malestar sindical y con la advertencia de que no se descartan medidas de fuerza si no hay una mejora sustancial en la propuesta salarial.

Roberto Fernández, titular de la UTA cuestiona fuertemente la oferta oficial, que consiste en un incremento del 1,3% más sumas no remunerativas, muy por debajo de la inflación registrada solo en diciembre, que fue del 2,8%. En ese contexto, el dirigente remarcó que el salario básico de los choferes ronda los $1,3 millones, aunque sostuvo que el ingreso real debería ser sensiblemente mayor. “Tendríamos que estar arriba de los 2 millones”, afirmó en declaraciones a Sonido Gremial.
Fernández también apuntó contra el Gobierno por la falta de una política clara en materia de transporte y salarios. “Es una viveza bárbara, no disimulan nada”, lanzó sobre los ofrecimientos salariales, y agregó: “Cada funcionario que viene es un plan nuevo”, en referencia a los cambios permanentes en el área. Sobre el nuevo responsable de Transporte, Fernando Herrman, fue categórico: “No lo conozco, no está dentro del sistema, es raro”.

La interna empresaria y las denuncias por subsidios
En ese marco, la negociación salarial también aparece condicionada por una disputa judicial entre empresas del transporte, que tiene como eje a la compañía Metropol. Según trascendió en el sector, un grupo de empresas del AMBA impulsa una denuncia penal contra esa firma por presuntas irregularidades en el cobro de subsidios, vinculadas a la carga de datos del sistema SUBE y a la liquidación de recorridos, lo que habría generado un desvío estimado en torno a los $30.000 millones. Esta interna empresaria, atravesada por acusaciones cruzadas y causas en trámite, impacta de lleno en la paritaria, ya que —según advierte la UTA— mientras las compañías se disputan fondos públicos y judicializan el reparto de subsidios, la discusión salarial queda trabada y se traslada al trabajador un conflicto que es completamente ajeno a su responsabilidad.
Uno de los ejes centrales que, según la UTA, condiciona la negociación salarial es la disputa interna entre las empresas del transporte, atravesada por denuncias judiciales vinculadas al reparto de subsidios. Desde el sindicato advierten que estas causas penales y los enfrentamientos entre grupos empresarios traban definiciones clave y terminan impactando directamente en la paritaria.
En ese sentido, Fernández sostuvo que mientras los trabajadores ven licuado su salario, las empresas trasladan aumentos de manera sistemática a las tarifas, pero luego argumentan falta de recursos al momento de discutir salarios. “Los empresarios aumentan todos los meses la tarifa”, denunció.
Para la conducción gremial, esta situación traslada al ámbito paritario una pelea que es ajena a los trabajadores, y que debería resolverse en el plano judicial y administrativo, sin utilizar el salario de los choferes como variable de ajuste.
Advertencia de conflicto
Si bien desde la UTA aseguran que la voluntad es evitar un escenario de confrontación, Fernández dejó en claro que no se descarta una medida de fuerza si la negociación vuelve a empantanarse.
“No queremos hacer medida de fuerza, queremos trabajar, pero si esto se atrasa…”, advirtió, dejando abierta la posibilidad de un paro de colectivos.
El dirigente también remarcó el impacto social de un eventual conflicto: “Es muy triste para todos, para la familia, para los trabajadores”, sostuvo, y cerró con una definición política sobre el rol del gremio frente al Ejecutivo: “El Gobierno está para gobernar, nosotros no estamos para obedecer”.
