🔵La CGT denunció un ataque a la libertad sindical tras la deportación de Marcelo Di Stefano en Panamá🔴
La deportación del dirigente sindical internacional Marcelo Di Stefano desde Panamá desató una fuerte reacción del sindicalismo argentino y continental. La CGT denunció un “grave ataque a la libertad sindical y al diálogo social”, mientras que la prensa panameña confirmó el hecho y el propio dirigente brindó su testimonio tras regresar a la Argentina.
La postura de la CGT: “Un ataque directo a la libertad sindical y a la OIT”
En un comunicado oficial, la CGT condenó enérgicamente la detención, retención y posterior expulsión de Di Stefano, ocurrida el 1° de febrero de 2026 en el Aeropuerto Internacional de Panamá. La central sindical sostuvo que la medida fue arbitraria, careció de explicaciones formales y constituyó una grave agresión institucional.

Según la CGT, Di Stefano —Secretario de Fortalecimiento y Organización Sindical de la Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas (CSA)— integraba una delegación sindical internacional que iba a participar, entre el 2 y el 4 de febrero, de actividades vinculadas al diálogo social tripartito, en el marco de una misión de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El comunicado advierte que el episodio viola convenios internacionales del trabajo ratificados por Panamá, atenta contra la libertad sindical y daña los principios democráticos. Además, la CGT expresó su respaldo al estado de alerta permanente declarado por la CSA y exigió explicaciones públicas inmediatas por parte del gobierno panameño, en particular del Ministerio de Trabajo.
El documento lleva la firma de Octavio Argüello, Jorge Sola y Cristian Jerónimo, co-secretarios generales de la CGT, y de Gerardo Martínez, secretario de Relaciones Internacionales, con el aval del Consejo Directivo Nacional.
La información desde Panamá: el hecho fue confirmado por la prensa local
El episodio también fue reflejado por el diario panameño La Estrella de Panamá, que informó que Di Stefano fue retenido durante varias horas en el Aeropuerto de Tocumen y posteriormente deportado, sin que se conocieran explicaciones oficiales claras por parte de las autoridades.

La cobertura periodística señaló que el dirigente argentino había arribado al país como parte de una delegación sindical vinculada a instancias de la OIT, y que su expulsión generó condenas de organizaciones sindicales panameñas, que cuestionaron el impacto de la medida sobre el respeto a la libertad sindical y el diálogo social.
El medio destacó que el caso se inscribe en un contexto de observaciones internacionales sobre la situación de la libertad sindical en Panamá, lo que otorgó al hecho una relevancia institucional que excede el episodio migratorio.
La palabra de Di Stefano: “Intentaron frenar denuncias violando la libertad sindical”
Ya de regreso en la Argentina, Di Stefano se expresó en redes sociales y confirmó cada uno de los hechos denunciados. Agradeció los mensajes de solidaridad y afirmó que fue detenido, retenido y deportado por una decisión directa del gobierno panameño, con el objetivo de impedir su participación en una actividad de seguimiento de denuncias internacionales por violaciones a la libertad sindical, con presencia de la OIT.
“El gobierno de Panamá intentó frenar las denuncias internacionales violando abiertamente la libertad sindical”, sostuvo el dirigente, y advirtió que la maniobra constituye una acción de comprobación inmediata por parte de los sistemas internacionales de control de normas laborales.
En su mensaje, Di Stefano también vinculó el episodio con un escenario político más amplio y afirmó que este tipo de acciones refuerzan la necesidad de fortalecer y organizar a la clase trabajadora para enfrentar el avance de la extrema derecha y defender la democracia, la justicia social y la paz en la región.
Un caso que escala a nivel internacional
Con el respaldo de la CGT, la confirmación de la prensa panameña y el testimonio directo del dirigente afectado, la deportación de Marcelo Di Stefano quedó instalada como un caso de alcance internacional, que involucra a la CSA, a la OIT y al Estado panameño. El episodio no solo abrió un frente diplomático-sindical, sino que reavivó el debate sobre el respeto a la libertad sindical y al diálogo social en América Latina., hecho que se coloca en tela de juicio en la mismísima Argentina.

