🔵El secretario general de los recicladores –ASURA- le apuntó a la postura del Gobierno en un debate en el que excluyó al movimiento obrero🔴
En el marco del debate por la reforma laboral que comenzará el próximo 11 de febrero en el Senado, el secretario general de ASURA, Fabián Framarín, fijó una postura que combina apertura al debate en torno a eventuales modificaciones en la legislación aunque con una fuerte defensa del rol del movimiento obrero y crítica hacia la marca exclusión del Gobierno a la CGT.

“Entiendo que podemos debatir algunos puntos de las leyes laborales, estamos dispuestos a hacerlo, como hay otros que no son debatibles porque son derechos conquistados luego de muchos años”, sostuvo, marcando que no se trata de una discusión cerrada, pero sí de una que debe tener límites claros.
Desde esa mirada, Framarín puso el foco en el método que debe adoptar el Gobierno nacional. “El Poder Ejecutivo tiene la obligación de convocar reuniones permanentes con el movimiento obrero, somos actores esenciales en este plano, cómo se entiende que se debatan leyes laborales en la Argentina y no se convoque a la CGT y a los diferentes actores del sindicalismo, no pasa en ningún país del mundo”, afirmó, al remarcar que los cambios en materia laboral no pueden definirse de manera unilateral ni sin escuchar a quienes representan a los trabajadores en su conjunto.

En ese sentido, reivindicó la estructura del sindicalismo argentino y el ámbito en el que deben darse esas discusiones. “El movimiento obrero es muy importante en estos casos, todos los gremios juntos en una casa, y esa casa se llama CGT. Es como si se planteara una reforma judicial y no se abra el dialogo a jueces, camaristas, abogados, ni a la Corte ni al Consejo de la Magistratura, no tiene sentido ni lógica alguna”, expresó, subrayando la centralidad de la confederación como espacio legítimo de representación y debate colectivo.
Framarín fue explícito al señalar con quién debe sentarse a dialogar el Ejecutivo. “El Gobierno tiene que hablar con los actores y actrices adecuados, que son los trabajadores y trabajadores y a sus representantes”, remarcó, dejando en claro que cualquier intento de avanzar sin ese diálogo corre el riesgo de profundizar el conflicto social.

“Nosotros queremos dialogar con el Gobierno; no queremos paros ni confrontar porque entendemos que no es beneficioso, pero también son herramientas que se encuentran protegidas por la Constitución Nacional y son legítimas, además, hay veces que parece que los Gobiernos buscan llevarnos a ese terreno”, afirmó, en un contexto donde algunos sectores sindicales comienzan a plantear la posibilidad de movilizaciones frente al avance del proyecto oficial.
“El país se sale con trabajo, con dignidad de trabajo y respetando a cada uno en su lugar”, sostuvo. Mientras tanto, la CGT mantiene reuniones permanentes con senadores y gobernadores para intentar bloquear el proyecto en el Congreso —con la posibilidad de pasar a Diputados si obtiene media sanción—. El dirigente dejó planteada una línea clara: discutir la reforma laboral pero con los trabajadores adentro y con respeto a la institucionalidad sindical.
