🔵El secretario de Políticas Educativas de la CGT, Sergio Romero, y el secretario general de la Confederación de Educadores Argentinos, Fabián Felman, le apuntaron al profesor Carlos Torrendell, titular de la cartera educativa🔴
Algo muy particular se da en el marco de la coyuntura salarial de los y las docentes y es, irónicamente, que quien define la situación de vida y el valor del poder de compra de los maestros y maestras de todos el país es un docente.

Sí. Pero no cualquiera. Es el secretario de Educación de la Nación Es uno que además, ofrece su conocimiento en la Universidad Católica Argentina. Una casa de estudios que depende de la Iglesia y él, Carlos Torrendell, se entrega a la enseñanza con una mirada estrictamente eclesiástica. Ironías del destino.
Un docente que define si convocar o no a la paritaria nacional y también, establece un salario mínimo marco que, al día de la fecha, se encuentra sumergido por debajo de la línea de la indigencia. 500 mil pesos de sueldo básico para sus colegas de primaria y secundaria. Un obediente del déficit fiscal cero. Pero al costo del desarrollo de la materia gris de la Argentina.

Reclamo desde la CGT
Los gremios docentes UDA y CEA volvieron a cargar contra el Gobierno nacional por la decisión de imponer salarios de miseria y bloquear la paritaria nacional docente. Las organizaciones denunciaron que el último incremento “fue definido de manera unilateral y por decreto”, fijando un salario mínimo de $500.000, una cifra que no alcanza para cubrir las necesidades básicas y que empuja a miles de docentes a una situación límite, mientras el Ejecutivo se niega a abrir una instancia real de negociación.

En ese marco, Sergio Romero –UDA- y Fabián Felman –CEA- apuntaron directamente contra Torrendell por su responsabilidad política en el congelamiento del diálogo y la falta de respuestas frente al deterioro salarial.
Los gremios advirtieron que el Gobierno elige mirar para otro lado mientras quienes sostienen el sistema educativo público pierden poder adquisitivo mes a mes y ven licuados sus ingresos en un contexto de ajuste, inflación y recorte del gasto social. “No puede mirar para otro lado frente a la situación que atraviesan sus propios colegas en las aulas”, disparó.
Por último, las organizaciones docentes rechazaron de plano la reforma laboral que impulsa el Ejecutivo, al considerar que forma parte de una ofensiva más amplia contra los derechos de los trabajadores. En ese sentido, alertaron que la declaración de la educación como servicio esencial busca disciplinar la protesta y limitar el derecho a reclamar, profundizando un modelo que combina salarios magros, ajuste y ataque directo a la negociación colectiva, con la docencia como uno de los sectores más castigados.
