🔵El demoledor informe de la UCA arrojó datos que son muy difíciles de describir sin estupor. La pobreza alimentaria volvió a la Argentina🔴
Un informe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA revela que la mayoría de los trabajadores argentinos reduce la cantidad o la calidad de sus comidas durante la jornada laboral por falta de recursos. Más de la mitad se saltea comidas y uno de cada cinco directamente no come mientras trabaja.
La crisis llega al plato del trabajador
La pérdida del poder adquisitivo en la Argentina empieza a reflejarse en lo esencial: la comida durante la jornada laboral. El informe de la Universidad Católica Argentina (UCA) señala que el 83,5% de los trabajadores asalariados enfrenta algún tipo de privación alimentaria en el trabajo, ya sea porque reduce la cantidad de comida o porque se ve obligado a optar por alimentos menos nutritivos por motivos económicos.

Saltearse comidas, una práctica extendida
El estudio revela que el 61,1% de los trabajadores reconoce haberse salteado comidas durante la jornada laboral por falta de dinero. El fenómeno es aún más marcado entre los jóvenes: el 70,7% de los trabajadores de entre 18 y 29 años admite haber tenido que hacerlo.
Comer peor… para poder comer
Además de comer menos, los trabajadores también comen peor. Según el informe, el 78,5% de los asalariados opta por alimentos menos nutritivos para poder alimentarse, una práctica que se vuelve habitual entre quienes perciben los ingresos más bajos.

Cuando trabajar no garantiza alimentación
El deterioro llega a extremos preocupantes: el 22,6% de los trabajadores directamente no come durante la jornada laboral. La situación es especialmente grave en algunas regiones del país. En el noreste argentino, por ejemplo, la mitad de los trabajadores declara no alimentarse mientras trabaja.
Infraestructura y desigualdad
Las condiciones laborales también influyen. Solo el 32,4% de los trabajadores tiene acceso a un comedor en su lugar de trabajo, mientras que un sector directamente carece de infraestructura básica como heladera o microondas para conservar o calentar alimentos.
Un gasto que pesa sobre el salario
Comer durante la jornada laboral se ha convertido además en un gasto relevante. El informe indica que el 43,9% de los trabajadores gasta entre $5.001 y $10.000 por día para alimentarse mientras trabaja, lo que transforma la comida en un costo adicional que impacta sobre el salario real.
