🔵La CGT, las CTA y diversas organizaciones sociales marchan a Plaza de Mayo con acto central a las 15. Habrá cortes desde las 13 y columnas desde distintos puntos🔴
La CGT vuelve a la calle este jueves 30 de abril, en la antesala del Día del Trabajador y Trabajadora, con una movilización que tendrá su acto central a las 15 en la Plaza de Mayo. La marcha llega en un momento de ruido político en el Gobierno ante el AdorniGate, pulseada judicial por la reforma judicial y advertencias sindicales sobre un eventual paro general.

Desde las 13 habrá cortes en el centro porteño por el ingreso de las columnas. Cada gremio ya tiene su punto de concentración: jubilados en Avenida de Mayo y Callao; ATE en Avenida de Mayo y Sáenz Peña; la UOCRA en Belgrano al 1800; y la UTEP en Bernardo de Irigoyen y Avenida de Mayo, entre otros como UDA, que comenzará en Avenida de Mayo y Bolivar. Camioneros lo hará desde 9 de Julio y Belgrano. La CGT por su parte, concentrará en Chacabuco y Diagonal Sur antes de avanzar hacia la plaza.

La relación de la CGT con el Gobierno se encuentra en un momento de fuertes tensiones y no se descarta que la central lance un paro general. La reforma laboral, el stop en el consumo, el endeudamiento, el techo en las paritarias, la situación crítica de las obras sociales, la constante pérdida de fuentes de trabajo, la Ley de Financiamiento Universitario, la Emergencia en Discapacidad y la situación del Transporte, entre otros puntos, provocan una fuerte degradación del sistema y de la calidad de vida de la ciudadanía.
A eso se le suma el capítulo judicial. La CGT había conseguido frenar la reforma laboral con una cautelar, pero en los últimos días la Justicia dio marcha atrás y volvió a poner todo en juego. Ahora, la última palabra la tendrá la Corte Suprema de Justicia de la Nación, donde se definirá el futuro de los cambios impulsados por el Ejecutivo.
La Policía de la Ciudad acompañará la movilización y las fuerzas federales se ubicarán detrás del vallado en Casa Rosada.
A todo esto, el Gobierno inmerso en el Adorni Gate, la caída de la popularidad del Presidente Javier Milei y la situación económica de los argentinos mantienen al Jefe de Estado con una emocionalidad que lo lleva a mostrarse extremadamente iracundo y alterado, con insultos y muestras de insólito autoritarismo.
