La ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, sostuvo que será «poco significativo» el paro por 24 horas que llevan a cabo los docentes afiliados a UTE y Ademys, al pronosticar que la protesta tendrá una adhesión «por debajo del 30 por ciento».
«Estamos confiados que los maestros de la Ciudad van a mostrar el mismo compromiso con su tarea que han demostrado históricamente y el paro va a ser poco significativo», declaró la ministra porteña. Acuña remarcó que «en el pico de conflicto», cuando los docentes reclamaron durante la primera mitad del año la paritaria nacional del sector, el acatamiento a los paros fue «inferior del 30 por ciento». «Hoy estimamos que va a ser más chico que eso», agregó.
Consideró además que la protesta organizada por la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) y la Asociación de Enseñanza Media y Superior (Ademys) es «un paro sindical, no es un paro docente». La UTE y Ademys iniciaron esta mañana un paro de 24 horas en la capital federal en rechazo a la oferta de una aumento salarial del 21,5 por ciento por considerarla «insuficiente», aunque ha sido aceptada por otros 15 sindicatos del sector semanas atrás. Acuña admitió que UTE es el sindicato que «tiene la mayor cantidad de afiliados» pero puso en duda si es «el más representativo» de los maestros, mientras que calificó a Ademys como «un gremio de izquierda, absolutamente minoritario, que nunca acepta ningún acuerdo».
La funcionario resaltó que la propuesta oficial a los docentes fue aceptada «por todos los demás sindicatos que representan a los distintos sectores dentro de la docencia» y subrayó que los salarios que paga el gobierno porteño están «entre los mejores» del país.
«Un maestro joven, de 23 o 24 años que recién se recibe, entra a trabajar y en el mes de noviembre va a estar ganando de bolsillo 28.500 pesos, sin antecedentes y sin antigüedad», mientras que un director de escuela «en promedio debe estar ganando de bolsillo 50.000 pesos con el último aumento», puntualizó. «Hoy vas a las escuelas y lo que encontrás es un clima de trabajo, un clima de compromiso», aseguró Acuña al criticar a los sindicatos en huelga porque «claramente no han podido reconfigurarse en este nuevo esquema de representación y poder». «No entienden que la gente está pidiendo otra cosa», opinó.
