🔵La reunión en Azopardo dejó un sabor a consenso y la dirigencia planteó una agenda de protestas. La posibilidad de un paro nacional sigue latente en el espectro sindical🔴
Las diferentes confederaciones y federaciones que integran la CGT expusieron hoy en Azopardo el panorama crítico de sus sectores y la delicada sitguacion de muchas de las actividades del tejido productivo nacional. Con fuerte énfasis en la necesidad de proteger los convenios colectivos frente a la reciente aprobación de la reforma laboral, la central busca entre sus actores y actrices la construcción consensuada de un plan de protesta que vaya de lo sectorial a lo nacional.

Algunos de los dirigentes que tomaron la voz cantante, además del triunviro, subrayaron que las reuniones de diagnóstico sirven para plasmar dentro del seno sindical la coyuntuyra y leer el manual de crisis, aunque afirmaron la necesidad de construir acciones concretas.
Uno de los párrafos más críticos del encuentro enfrentó a la propia estrategia de la central con la política, argumentando que, si bien gobernadores y legisladores utilizan a la perfección la doctrina de la foto partidaria e ideologizada, en definiciones de fondo se deja de lado a los sindicatos. En esa línea, la CGT busca resurgir su poder federal y nacionalizar la estrategia y provocar una reacción contundente en las provincias.
La conferencia de prensa de la CATT, en mayo de 2026, en la cual se planteó una síntesis de la situacion que atraviesa al Transporte, Juan Carlos Schmid había adelantado que las conversaciones con la CGT eran sostenidas y que la idea de los gremios iba por el camino de la construcción de protestas sectoriales, provinciales y regionales, con la idea de exponer los descontentos sociales que viajan a través del país.
Otro de los puntos controversiales y polémicos que explotaron tras la aprobación de la reforma laboral fue el fin de la ultraactividad. Es aquí donde las organizaciones gremiales deberán estar pillas para no quedar en offside y lograr sostener las conquistas de sus respectivos trabajadores/as.
Además, la dirigencia coincidió en que la judicialización de la reforma y del derecho a huelga, sumado a los planteos en la OIT y en los distintos estamentos internacionales, fueron útiles y lograron repercusión, aunque resultan insuficientes sin acciones concretas. La central busca ahora transformar el diagnóstico sectorial en movilización efectiva.

