🔵Con la llegada de las primeras olas de frío y las restricciones al suministro para estaciones de GNC e industrias, la Asociación del Personal Jerárquico de la Industria del Gas volvió a apuntar contra la política energética nacional🔴
Las bajas temperaturas ya comenzaron a sentirse en gran parte del país y, como ocurre cada invierno, volvieron las restricciones en el suministro de gas para sectores industriales y estaciones de GNC. Sin embargo, para los trabajadores de la actividad, el problema no responde únicamente a una cuestión climática.

A través de un comunicado difundido este lunes, la Asociación del Personal Jerárquico de la Industria del Gas (APJ Gas) sostuvo que el desabastecimiento parcial que afecta a distintos usuarios es consecuencia de la falta de una política energética integral y de la demora en obras clave para el transporte del gas natural.
«La escasez de gas natural no es nueva. Lo novedoso es que cada año comienza antes», advirtió la organización gremial, que además cuestionó la falta de previsión para afrontar los picos de demanda durante los meses más fríos.

Según la entidad, Argentina no enfrenta un problema de producción. Por el contrario, remarcan que el país cuenta con abundantes recursos gasíferos, particularmente en Vaca Muerta, pero que existen limitaciones para transportar ese gas hacia los principales centros de consumo.
En ese sentido, APJ Gas apuntó contra la paralización o demora de diversas obras consideradas estratégicas para ampliar la capacidad del sistema energético. Entre ellas mencionó la finalización del segundo tramo del Gasoducto Perito Moreno —antes denominado Néstor Kirchner—, la reversión completa del Gasoducto Norte y la puesta en funcionamiento de la Planta Compresora Las Armas.
Para el gremio, estas inversiones permitirían mejorar el abastecimiento en distintos puntos del país y reducir la necesidad de aplicar cortes a usuarios con contratos interrumpibles cuando aumenta el consumo residencial.

La organización también cuestionó la estrategia oficial para la importación de Gas Natural Licuado (GNL). Según su visión, las compras se realizaron de manera tardía y terminaron encareciendo el abastecimiento de emergencia necesario para atravesar el invierno.
Otro de los puntos centrales del comunicado es la crítica al modelo de gestión energética impulsado por el Gobierno nacional. Desde APJ Gas consideran que se apostó excesivamente a que el mercado resolviera por sí solo los problemas de abastecimiento, sin una planificación estatal acorde a las necesidades del sistema.
«El Estado ausente no es solución. El mercado solitario tampoco», resumió la entidad en uno de los párrafos más contundentes del documento.
Mientras continúan las restricciones preventivas para algunos sectores productivos, el debate vuelve a instalar una pregunta recurrente en la Argentina energética: ¿cómo puede faltar gas en un país que incrementa año tras año su producción? Para los trabajadores del sector, la respuesta no está debajo de la tierra, sino sobre ella. La discusión, sostienen, pasa por la infraestructura necesaria para transportar, distribuir y garantizar que el gas llegue a los hogares, las industrias y las estaciones de servicio cuando más se lo necesita.

