🔵Marcelo Pariente se refirió a los préstamos que ofrecen las plataformas a sus trabajadores y los calificó como “una herramienta más para precarizar y esclavizar”🔴
El endeudamiento de los trabajadores/as en la Argentina, desde hace bastante tiempo a esta parte provoca una fuerte sucesión de dificultades dado el marco del plan económico del Gobierno libertario. Esto se da en un escenario en donde durante el último tiempo, las plataformas ofrecen préstamos a sus “empleados” y lo que se disfraza de salvataje, convierte la vida de los repartidores en un –valga la ironía- pedaleo permanente que conduce a la nada misma.

Quien salió a marcar postura este martes es el gremio de mensajeros y repartidores –ASIMM– conducido por Marcelo Pariente, quien colocó nuevamente en eje el drama que atraviesa a la actividad. “El verdadero problema que tenemos en esta actividad es la precarización laboral que somete a los trabajadores a una vida indigna. Esto de los prestamos está lejos de ser una posibilidad de crecimiento, bien lejos”, comenzó a explicar Pariente en dialogo con Sonido Gremial.
El también secretario general de las 62 Organizaciones Peronistas consideró “usureros” los préstamos que las Apps le ofrecen a sus trabajadores. “Estamos hablando de trabajadores que se endeudan para pagar la comida, para financiar el mes. Esto dista de ser un financiamiento para crecer, para comprar una moto, o construir una habitación más porque se amplía la familia, es para llegar al próximo cobro, entonces es deuda para pagar deuda”, detalló.

“Esta es una nueva trampa de las plataformas. Te endeudas con quien te da trabajo, pero además es quien te somete a trabajar en condiciones que retroceden al 1800, que te quita derechos y te vuelve un esclavo”, disparó Pariente.
“La verdadera precarización es la trampa”, insistió; “los prestamos son solo una idea más y una herramienta más dentro del esquema y planificación de esta gente que, en muchos casos, no dan la cara ni sabemos quiénes son. Una más para precarizar y esclavizar”, cerró. “Los trabajadores/as se ven obligados a trabajar cada vez más para poder pagar los préstamos y, aun sin endeudarse, tienen que agregar horas para estirar el salario. No era broma cuando decíamos que la reforma laboral nos iba a provocar un fuerte daño que, estoy seguro, va a ser muy difícil reparar”, cerró.

