🔵La secretaria de Organización de UATRE e integrante de la CGT, Natalia Sánchez Jáuregui, reclamó una recomposición urgente para jubilados y trabajadores rurales. Además, cuestionó las negociaciones salariales del sector agropecuario y advirtió sobre el drama que atraviesan los trabajadores rurales en el interior del país🔴
La movilización que reunió a la CGT y las dos CTA frente al Congreso también puso en escena los reclamos del sector rural. Allí, Natalia Sánchez Jauregui, secretaria de Organización de UATRE y miembro del Consejo Directivo de Azopardo, sostuvo que el acompañamiento a los jubilados era una deuda del movimiento obrero y advirtió que tanto los trabajadores/as pasivos como activos atraviesan un profundo deterioro de sus condiciones de vida.

«Ya era hora de tener presencia en una causa tan noble como acompañar a los jubilados, son trabajadores que hicieron toda una vida de esfuerzo para jubilarse y vivir dignamente, y hoy no pueden acceder ni a los medicamentos ni a los alimentos«, agregó. Para la dirigente rural, resulta especialmente grave que «en un país productor de alimentos haya jubilados que no pueden alimentarse como corresponde«.
Se refirió, además, a la crítica situación salarial de los trabajadores rurales y al estancamiento de las negociaciones en la Comisión Nacional de Trabajo Agrario. «Los aumentos que proponen son vergonzantes, el salario de bolsillo de un trabajador rural ronda los 800 mil pesos y nosotros reclamamos una recomposición que lo ubique por encima de la canasta básica«, sostuvo en un escenario en el cual las sociedades proponen que el sueldo alcance los 1.5M recién a mediados de 2027. Además, cuestionó la postura de las entidades empresarias del agro: «Siempre hay una excusa, cuando sabemos que al campo le va bien por el nivel de exportaciones que registra«.

Sánchez Jauregui también vinculó la reforma laboral con un deterioro de las condiciones de empleo en las economías regionales. «Esta reforma laboral no vino a generar más trabajo; vino a precarizar más y a poner a los trabajadores en una situación de mayor vulnerabilidad«, afirmó.
Según explicó, la reducción de controles estatales, la flexibilización de las relaciones laborales y la pérdida de herramientas de fiscalización favorecen situaciones de explotación, trabajo no registrado y trabajo infantil. Finalmente, llamó a construir «un proyecto de país superador» pero insistió en que la pérdida de empleo en la industria y en el sector agropecuario impacta sobre comunidades enteras del interior del país.

