🔵Trabajadores despedidos de distintas fábricas y empresas llevaron este martes al Congreso sus historias de despidos, salarios adeudados, cierres y endeudamiento familiar. Los testimonios expusieron el impacto concreto de la crisis industrial y de la apertura importadora sobre quienes quedaron sin trabajo🔴
La crisis industrial dejó de ser solamente una estadística y llegó al recinto de Diputados. En una reunión informativa de la Comisión de Economía, presidida por Julia Strada, trabajadores despedidos de distintos puntos del país contaron en primera persona qué significa perder el empleo en medio de la caída de la actividad.
Uno de los testimonios más fuertes fue el de Ezequiel Centurión, despedido de Granja Tres Arroyos de Capitán Sarmiento: “No se cobró ninguna quincena del mes de julio, ninguna del mes de agosto ni de septiembre. La gente ya no está comiendo”. Según relató, el cierre de la planta no solamente dejó trabajadores en la calle, sino que golpeó a comercios y actividades que dependían de la empresa.
También habló Marcelo Barrionuevo, trabajador despedido de ILVA, quien recordó que llevan 387 días de conflicto y representan a unas 300 familias que todavía reclaman respuestas. “Con este modelo están destruyendo industrias, están destruyendo familias”, sostuvo.

Desde distintos sectores se repitió una misma escena: trabajadores que perdieron su empleo y terminaron recurriendo a aplicaciones de transporte para sobrevivir. Víctor Ávalos, despedido de WADE, contó que hoy todos terminan haciendo Didi o Uber: “Salís a la calle, prendés la aplicación y hay 70 autos alrededor”.
La situación también fue descripta desde el interior del país. Germán Pucheta, despedido de la textil Emilio Alal de Goya, fue contundente: “A la gente le duele la panza porque tiene hambre. La gente tiene hambre, no tiene para comer”.

La crisis detrás de los números
Durante la reunión también expusieron empresarios y representantes de sectores industriales, quienes cuestionaron la apertura de importaciones y la caída del consumo. El planteo coincidió en un punto: la pérdida de producción termina convirtiéndose en pérdida de puestos de trabajo.
Al cierre, desde el bloque de Unión por la Patria plantearon proyectos para declarar la emergencia del sector agroindustrial avícola, ampliar el REPRO para trabajadores despedidos, establecer una emergencia Pyme y revisar el esquema de importaciones y las medidas antidumping.
En la sala quedó algo bien fuerte: el testimonio de los trabajadores que contaron qué significa la crisis cuando el sueldo deja de llegar, la indemnización no aparece y una familia queda sin saber cómo pagar el alquiler, las deudas o el colegio de sus hijos.

