🔵Un informe de la central relevó 147 represiones a protestas y 762 detenciones en todo el país. Jubilados, trabajadores y organizaciones sociales, entre los sectores afectados. La central denuncia el uso de la violencia estatal para imponer el ajuste🔴
Salir a reclamar por el sueldo, los medicamentos o el trabajo y volver golpeado, herido o después de pasar por una comisaría. Esa realidad atraviesa el informe “Argentina reprimida”, elaborado por el Monitor de Respuestas Represivas de la CTA Autónoma, que contabilizó al menos 5.141 personas heridas en 147 represiones a protestas sociales entre el 10 de diciembre de 2023 y el 15 de agosto de 2026. El relevamiento expone la dimensión de la violencia desplegada por fuerzas de seguridad nacionales, provinciales y porteñas durante el período.
El registro también reúne 762 detenciones, de las cuales 604 ocurrieron durante acciones de protesta, y al menos 520 personas a las que se les iniciaron causas penales por participar de manifestaciones o integrar organizaciones populares. Para la CTA Autónoma, estas cifras muestran una política sostenida de disciplinamiento: al deterioro de las condiciones de vida se suma el castigo a quienes salen a cuestionarlo. La central vincula ese accionar con la búsqueda de imponer un programa de ajuste y pérdida de derechos.

Las movilizaciones de jubilados aparecen entre los blancos más persistentes. El documento contabilizó 35 jornadas de represión a esas protestas entre septiembre de 2024 y julio de 2026. Reclamos por ingresos y medicamentos que encontraron como respuesta gases, golpes y despliegues policiales que el informe describe como desproporcionados. Entre las personas afectadas en esas movilizaciones, el Monitor menciona adultos mayores de 80 años, personas con discapacidad, periodistas y trabajadores de prensa.

El mapa de la represión también se extiende lejos del Congreso: 81 hechos fueron registrados en la Ciudad de Buenos Aires y otros 66 en 18 provincias. Entre estos últimos, el informe atribuye 44 operativos a gobiernos provinciales, 17 al Ministerio de Seguridad nacional, cuatro a intervenciones conjuntas y uno a un gobierno municipal. Los reclamos alcanzados incluyeron salarios, despidos, alimentos, defensa del agua y de la tierra, salud y educación. La responsabilidad que describe el relevamiento atraviesa distintas fuerzas y jurisdicciones.

Detrás de las cifras hay consecuencias que no terminan cuando se desconcentra una marcha. El documento identifica seis personas que perdieron la visión de un ojo por balas de goma o lanzagases, en episodios registrados durante el período analizado. También destaca el caso del fotógrafo Pablo Grillo, gravemente herido durante la protesta del 12 de marzo de 2025. Son daños que muestran hasta dónde puede llegar el costo físico de estar en una movilización, participando de un reclamo o realizando una cobertura.

El Monitor elaboró el registro a partir de publicaciones de siete medios y advierte que la cantidad de heridos debe leerse como un piso, porque muchas lesiones no llegan a las postas sanitarias ni quedan registradas en las noticias. También reconoce una mayor cobertura informativa de los hechos ocurridos en CABA. Con esas precisiones, la denuncia de la CTA Autónoma es contundente: la reiteración de los operativos configura, según la central, una forma de sostener el ajuste mediante la violencia estatal. Reclamar por cómo se vive termina exponiendo a miles de personas a golpes, heridas y detenciones.

