La Asociación de Trabajadores del Estado lleva adelante un paro nacional que, en promedio de la mañana, alcanzaba un alto acatamiento en todo el país. La mayoría de las dependencias municipales y estatales en general, paralizaron la actividad.
El paro de ATE es por la iniciativa del gremio de oponerse a los proyectos de ley que están contemplados en el presupuesto 2018 y que “van a ser muy perjudiciales para el conjunto de los sectores populares y de la economía”, sostiene Hugo “Cachorro” Godoy. “La ley de responsabilidad fiscal que impone condicionamientos presupuestarios en las provincias y en los municipios y la de revalúo fiscal, que va a implicar una reducción en el pago del impuesto a las ganancias de las grandes empresas; son tres leyes van a impactar muy fuerte en la economía nacional”. Según los análisis que realizó ATE, “estas leyes van a implicar ajustes, porque prevé una inflación del 15% cuando en realidad va a estar por encima del 20%, y condiciona las variables, definitivamente se van a reducir en políticas sociales, desarrollo científico, cultura y educación, entre otras aéreas, y encima no va a haber aumentos en los salarios”, detalla el secretario nacional de ATE.
En ese orden, la propuesta es que “el presupuesto garantice el cumplimiento de la ley de emergencia social”, y que apruebe una similar pero “alimentaria y que termine con el hambre en la Argentina”, sintetiza el dirigente.
“No tenemos que conformarnos a sobrevivir sino a poder construir un Estado diferente y no aceptar pasivamente la precarización laboral y la pérdida salarial, sino organizarnos en función de un trabajo más digno, y un Estado a la orden de las mayorías populares”, cerró Godoy.
