Las “seis-dos” salió al cruce de las continuas intenciones de los diputados del PRO y la Coalición Cívica de “democratizar” a los gremios, limitando los mandatos de los secretarios generales e impidiéndoles que posean otra actividad, algo cínico si viene desde la clase política.
Desde las 62 Organizaciones Peronistas cruzaron a los diputados que presentaron el proyecto para “democratizar” las organizaciones sindicales, en el que, entre otros ítems, impide que los secretarios generales permanezcan más de dos mandatos al frente de tus gremios. Este proyecto forma parte, una vez más, de la hipocresía que domina a la clase política.
El proyecto de ley para la «Democratización de las Asociaciones Sindicales» también incluye que los líderes gremiales no puedan tener una actividad en el ambiente empresarial, como hacen los políticos, por ejemplo. El expediente con esperanza de ley fue presentado por Fernando Iglesias (PRO), Julio Sahad y Karina Molina (PRO), Héctor «Toty» Flores (Coalición Cívica), Luis Petri (UCR), Carla Piccolomini, Graciela Ocaña y Eduardo Cáceres.
Marcelo Peretta, miembro de la renovación de las “62 Peronistas” y titular del área de Salud y Previsión de la histórica organización, cruzó a Iglesias y a los congresistas que siguen el ejemplo del Ejecutivo de “enfrentar” a los sindicatos. “Las asociaciones sindicales ya están reguladas por la ley (23.551) y la misma garantiza la participación de las minorías, lo que hay que hacer es cumplirla, y eso lo fiscaliza el Ministerio de Trabajo, pero de ninguna manera impedir que un dirigente que hace un trabajo importante y tiene el apoyo de sus afiliados, esté impedido de presentarse en las elecciones o conducir su obra social”, increpa el secretario general del Safyb (Farmacéuticos y Bioquímicos).
No menos cierto es el siguiente aporte que argumenta Peretta en relación a los ingresos de los sindicatos. “Son privados y forman parte de los descuentos que las empresas le hacen al empleado, eso va a la Afip y después se deposita en el gremio para la representación y cobertura de ese trabajador, eso es transparente”, explica, al tiempo que agrega: “Lo que es poco transparente es lo que hace Fernando Iglesias, que se viene reeligiendo hace tiempo, como lo hace su Jefa, Elisa Carrió, quien hace más de 30 años es diputada nacional y en ese caso sí le pagamos todos los ciudadanos el salario –la hayamos votado o no”, replica. “Tampoco la estafa que se descubrió hace poco tiempo que marca que los congresistas manejan sobresueldos en la devolución de pasajes, que si se utiliza el viaje, bien; sino, no hay que canjearlo por dinero”, se indigna el bioquímico en su alocución.
“Estas personas –entrecomillas transparentes- que pretenden dar ante la sociedad una visión nueva de la política, muestran practicas absolutamente irregulares y reprochables. Eso sí tiene que cambiar porque se paga con el fondo de todos los argentinos”, cerró.
