La CGT recibió a Monseñor Lugones, obispo de Lomas de Zamora y a diferentes representantes de la Pastoral Social y trataron temas sociales, pero también fundamentalmente la Semana Social, que se hace en Mar del Plata en junio. La central aprovechó y le envió un mensaje a sus críticos.
Durante la jornada de ayer, el Consejo Directivo de la CGT recibió en Azopardo a Monseñor Lugones y miembros de la Iglesia, quienes se reunieron para realizar un diagnostico de los problemas estructurales de la Argentina. La Pastoral destacó la intención de la central de “mantener la paz social” y los dirigentes gremiales evaluaron la “caducidad” del plan económico del Gobierno.
La iglesia y los miembros de la casa obrera, encabezados por Héctor Daer, coincidieron en la “cruda realidad social” que se vive en la actualidad argentina, “en especial los estamentos menos favorecidos como consecuencia de un plan económico impuesto por el Gobierno Nacional y que a todas luces ha fracasado, demostrando su caducidad dejando un reguero de desocupación, hambre y pobreza”.
También
