🔵Los médicos del sindicato AMRA justificaron el cobro del «bono» y le apuntan a la falta de pago de las empresas de medicina🔴
La decisión de los médicos/as de iniciar un esquema de cobro adicional, una especie de bono además del copago, generó polémica en la sociedad, pero además en las obras sociales. En las últimas horas, el sindicato AMRA aclaró porqué se da esta situación.

Uno de los argumentos es que el bono que se cobra a los pacientes, que en algunos casos se eleva hasta los 6 mil pesos por consulta, se debe a una deuda que las empresas tienen con ellos.
«Un primer avance sería que los honorarios de las consultas médicas estén en el rango de 6 mil a 8 mil pesos, y la diferencia debe ser cubierta por los gerenciadores y las empresas de salud privada, que obligan a muchos profesionales a cobrar un bono extra ellos mismos, para poder cubrir sus necesidades básicas”, protestan desde AMRA. Dicen que esto es “injustificable”.
Afirman que esta actitud de las empresas los colocan frente a los pacientes como «villanos», pero que en verdad son “las principales víctimas de este problema”. “Con una hora de honorarios médicos no compramos ni un kilo de milanesas», compara AMRA.
El gremio que lidera Eduardo Taboada, pidió “no estigmatizar a los médicos y médicas que cobran el llamado copago», explicando que en realidad ese pago extra es una responsabilidad de las empresas de medicina que no están cumpliendo en la hora de trabajo de estos profesionales de la salud.
Taboada elaboró un documento titulado «La problemática de los médicos en Argentina: de héroes a villanos», en el que traza un paralelo entre lo sucedido durante la pandemia y la actualidad.
Asegura que en aquel entonces, el sistema médico enfrentó la crisis sanitaria «sin los recursos adecuados”, y que los principales actores y actrices del momento se convirtieron “en los «grandes héroes». “Sin embargo, esta historia tiene un costado amargo», contrapone.
Critica que en aquél entonces no fueron provistos de los insumos necesarios y que los elementos anti pandemia debieron ser adquirirlos por ellos; “Utilizando nuestros propios recursos y ahorros”, cuenta.“Sacrificamos la seguridad de nuestras familias para mantener a la población a salvo, y muchas de nuestras fuentes de ingresos se esfumaron. Además, como monotributistas, en muchos casos quedamos desprotegidos por la falta de derechos laborales», lamentó Taboada.
«Actualmente nos encontramos en una situación paradójica: de «héroes» pasamos a ser considerados los «villanos», por exigir salarios y honorarios dignos. Esta demanda es completamente justa, especialmente en un contexto económico marcado por la inflación que afecta a toda la población. Algunos funcionarios hablan de «terminar con el negocio de la Salud», pero al mismo tiempo siguen beneficiando a la medicina privada, con la intención de evitar que las cuotas aumenten durante 90 días», justificó el dirigente sindical.
