🔵El comercio pyme registró una leve suba interanual del 0,9% en junio, aunque el propio informe de CAME atribuyó ese resultado al impacto del aguinaldo y al inicio del Mundial. Sin esos factores excepcionales, el escenario sigue mostrando una economía con consumo restringido, empresarios cautelosos y un mercado interno que no logra recuperar dinamismo🔴
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas crecieron un 0,9% interanual a precios constantes durante junio. Sin embargo, el dato positivo quedó rápidamente relativizado por el resto del informe elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa –CAME-, que reconoció que el desempeño estuvo impulsado casi exclusivamente por dos factores extraordinarios: el cobro del Sueldo Anual Complementario y el movimiento comercial generado por el Mundial de fútbol.
En paralelo, la comparación mensual mostró una caída del 1,3%, mientras que el acumulado del primer semestre continúa en terreno negativo, con una retracción del 2,5%, confirmando que la recuperación del mercado interno todavía no logra consolidarse.

Un consumidor que compra sólo lo indispensable
El propio relevamiento describe un cambio en el comportamiento de los consumidores. Según CAME, el presupuesto de las familias continúa restringido y las compras se concentran en consumos puntuales, relegando nuevamente los bienes durables.
La mejora se observó principalmente en rubros vinculados al consumo cotidiano o favorecidos por la estacionalidad, como Perfumería (+9,5%), Farmacia (+5,4%), Alimentos y bebidas (+2,9%) e Indumentaria (+1,9%). En cambio, sectores tradicionalmente asociados a decisiones de inversión familiar o mayores desembolsos continuaron en baja: Bazar, decoración y muebles cayó 3,1%; Ferretería y materiales para la construcción retrocedió 2%; y Calzado y marroquinería perdió 1%.

Para la entidad empresaria, el consumo continúa dependiendo de promociones, descuentos y planes de financiación. El informe sostiene que gran parte de las operaciones sólo pudieron concretarse mediante cuotas y beneficios bancarios, reflejando una liquidez limitada entre los consumidores.
Comercios sin margen para invertir
El panorama tampoco resulta alentador desde la óptica empresaria. Aunque la mitad de los comerciantes considera que su situación económica permanece estable respecto del año pasado, casi seis de cada diez (59,3%) afirman que el contexto actual no resulta favorable para realizar inversiones o ampliar sus negocios. Apenas el 12,2% entiende que existen condiciones para hacerlo.
A ese escenario se suma otro factor señalado por CAME: la pérdida de rentabilidad. Los comerciantes advirtieron sobre el incremento permanente de los costos fijos y una competencia creciente de productos importados, elementos que comprimen los márgenes y obligan a postergar decisiones de expansión.
Un título positivo, un diagnóstico mucho más prudente
Aunque el dato destacado por CAME fue el crecimiento interanual del 0,9%, el contenido del informe presenta una realidad considerablemente más moderada. La propia entidad admite que la mejora respondió a estímulos temporales y que el consumo sigue condicionado por ingresos ajustados, financiamiento y promociones.

