🔵La crisis en la textil Khamsin suma un nuevo capítulo. Este martes habrá una movilización frente a la planta de Florida Oeste en reclamo por el pago de salarios y aguinaldos adeudados, la reincorporación de trabajadores despedidos. Mientras el conflicto se agrava, más de 50 familias permanecen en una profunda incertidumbre🔴
La crisis que atraviesa Khamsin S.A. continúa escalando y mantiene en vilo a mása de 50 trabajadores y sus familias. Sin respuestas por parte de la empresa, habrá una movilización de trabajadores y damnificados, los cuales estarán acompañados por el gremio AOT, que se realizará este martes 21 frente a la planta ubicada en Ameghino 1280, Florida Oeste, para exigir el pago de salarios y aguinaldos adeudados, denunciar las irregularidades laborales y reclamar garantías para la continuidad de los puestos de trabajo.
La movilización contará no solo con el respaldo del gremio sino que también, la Agrupación textil Andres Framini formará parte de la columna que estampe el reclame frente a la instalaciones fabriles. Aníbal Lubaczewski, presidente de la organización y Claudio Pedreira -vice-, anunciaron que estarán encabezando la marcha en Florida Oeste con el reclamo que no solo se vuelve dramátrico en Khamsin. La industria textil atraviesa, desde los noventa y quizas más agudizado, de los pesares más profundos de la historia.

De acuerdo con lo expresado por el delegado de la AOT, Emanuel Vizgarra, el conflicto comenzó el 16 de junio, cuando la firma cambió de conducción. Según explicó, el ex propietario Diego Niebisky transfirió el control de la empresa al grupo Corigliano, al que vinculó con la firma Moon Sport. Desde entonces, afirmó en declaraciones a AM 750, comenzaron los incumplimientos laborales que hoy mantienen paralizada la relación entre la empresa y sus trabajadores.
Vizgarra sostuvo que, tras el cambio de propietarios, se produjeron despidos, incluso de empleados que se encontraban bajo licencia médica, se interrumpió el pago a trabajadores con reposo médico, dejaron de abonarse salarios y el medio aguinaldo, y también hubo desvinculaciones sin el pago de las indemnizaciones correspondientes. A ello se sumó, según denunció, el impedimento para ingresar nuevamente a la planta luego del feriado del 9 de julio, cuando los trabajadores encontraron las puertas cerradas y un cartel que informaba tareas de reacondicionamiento por motivos de seguridad e higiene.

El delegado del gremio que lidera a nivel nacional Hugo Benítez explicó además que la medida de fuerza comenzó luego de que la empresa incumpliera el pago de una parte de la quincena y no ofreciera precisiones sobre cuándo abonaría el resto de los haberes ni el aguinaldo. Esa situación derivó en un paro de actividades y, posteriormente, en el agravamiento del conflicto tras impedirse el ingreso del personal al establecimiento.
Desde la organización de la Avenida La Plata también señalaron que intentaron encauzar la situación mediante la intervención del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, solicitando una instancia de conciliación. Sin embargo, según la versión aportada por la AOT, la empresa no respondió a las convocatorias ni recibió a las autoridades laborales que se presentaron en la planta, por lo que el conflicto continúa sin una instancia formal de resolución.

El gremio puntualiza la responsabilidad en los antiguos y los nuevos propietarios de la firma. Los trabajadores denuncian que quienes estuvieron al frente de Khamsin y quienes asumieron recientemente la conducción desarrollan actividades vinculadas a la importación de productos textiles de bajo costo, mientras la planta mantiene deudas salariales con sus empleados y deja sin respuestas a decenas de familias que dependen de esos ingresos para su sustento cotidiano.
Con ese escenario, la movilización de este martes buscará visibilizar el conflicto y reclamar una solución inmediata. La AOT exigirá el pago íntegro de los salarios y aguinaldos adeudados, la regularización de la situación laboral, la reincorporación de los trabajadores afectados y certezas sobre el futuro de la planta, en defensa de la producción y del empleo.
Este conflicto no solo tiene raíces en la propia actitud de los empresarios, sino en las puertas que abrió el Gobierno con un plan económico condescendiente con las importaciones y una apertura de mercado que libró una batalla que los industriales, a las claras, están perdiendo y con ello, la situación de la microeconomía y el consumo interno. Y por supuesto, la resultante de pymes cerradas y trabajadores/as caídos del sistema.

