🔵Un informe reveló que el gasto destinado a los salarios de la Administración Pública Nacional sufrió una caída real de casi un tercio. El recorte también alcanzó los gastos de funcionamiento del Estado y el financiamiento de las universidades nacionales🔴
El Gobierno volvió a mostrar superávit fiscal en agosto, pero detrás de ese resultado aparece un ajuste que golpea directamente a los trabajadores del Estado. La partida destinada a los salarios públicos cayó 32,6% en términos reales respecto de agosto de 2023.
La pérdida tampoco se frenó durante el último año. En comparación con agosto de 2025, el gasto salarial retrocedió otro 7,2% real. Si se toman los primeros ocho meses de 2026, la caída acumulada frente al mismo periodo de 2023 llega al 29,2%. En pocas palabras: los salarios de la Administración Pública Nacional perdieron casi un tercio de su valor desde el inicio del ajuste.

Menos salarios y menos recursos para funcionar
El informe del CEPA señala que el principal motivo de la reducción de los gastos de funcionamiento fue el “rezago sistemático de los salarios públicos frente a la inflación”. Es decir, la licuación de los ingresos de los estatales no aparece como un efecto secundario, sino como una de las piezas centrales utilizadas para bajar el gasto.

Pero el recorte no quedó solamente en los recibos de sueldo. Los gastos de funcionamiento del Estado cayeron 35,9% en términos reales frente a agosto de 2023 y acumularon una baja del 28,6% durante los primeros ocho meses del año. Esta partida incluye los recursos que necesitan los organismos para sostener su actividad cotidiana, por lo que el ajuste también impacta sobre insumos, mantenimiento y capacidad operativa.

Las universidades tampoco quedaron afuera
Las universidades nacionales aparecen dentro del mismo cuadro. Aunque durante agosto se regularizaron pagos de salarios y aguinaldos adeudados correspondientes a junio —lo que produjo una mejora frente al mismo mes de 2025—, las transferencias continuaron 17,5% por debajo de agosto de 2023 en términos reales. En el acumulado de los primeros ocho meses, el retroceso alcanzó el 23,8%.
El informe muestra así la contracara del superávit fiscal: mientras el Sector Público Nacional cerró agosto con un resultado primario favorable de $1,99 billones y un superávit financiero de $640.000 millones después de pagar intereses, los salarios estatales, el funcionamiento de los organismos y las universidades siguieron perdiendo recursos.

