🔵Un relevamiento nacional de la consultora Zentrix expuso la profundidad de la crisis salarial: el 65% agota su dinero al día 20 o antes y el 60,2% se endeudó durante los últimos seis meses. Entre quienes tomaron deuda, el 76% la destinó a alimentos, salud, tarifas y servicios🔴
El endeudamiento, la morosidad, la baja del empleo formal, la alta precariedad y las dificultades para acceder a los diferentes programas sociales y hasta el ajuste brutal en áreas tan sensibles como la Discapacidad. Todo eso confluye en una crisis que, hasta el momento, el Gobierno intenta negar aun, sabiendo de su existencia y consecuencias.

Según la consultora nacional Zentrix, el 65% de los argentinos agota sus ingresos al día 20 o antes, mientras que el 44,4% apenas consigue sostenerse hasta la mitad del mes. Más abajo todavía aparece otro dato durísimo: uno de cada cuatro ya se quedó sin recursos al llegar al día 10.
Los números corresponden al Monitor de Opinión Pública -MOP- de agosto elaborado por la consultora. El relevamiento también muestra que solamente el 22,9% llega a fin de mes, mientras que apenas el 10,7% consigue hacerlo y guardar algo de dinero. Es decir, ¡9 de cada 10 argentinos no tienen capacidad de ahorro!

Endeudarse para cubrir lo básico
Cuando el salario se termina, aparece la deuda. El 60,2% de los consultados tomó algún crédito durante los últimos seis meses. Pero no fue para cambiar el auto, renovar electrodomésticos o realizar una compra importante: el 55,6% se endeudó para pagar alimentos o gastos de salud y otro 20,4% lo hizo para cubrir tarifas y servicios.

El 76% de quienes pidieron plata la utilizó para sostener necesidades básicas. El crédito dejó de funcionar únicamente como una herramienta para adelantar consumos y comenzó a completar el ingreso mensual. Dicho de manera sencilla: miles de familias están pagando con deuda aquello que ya no pueden cubrir con el sueldo.
El impacto tampoco es igual para todos. En la clase baja, el 87,6% agota sus ingresos al día 20 o antes y nadie declaró tener capacidad de ahorro. En la clase media, el 51,4% llega como máximo hasta esa fecha. Entre los sectores de ingresos altos, en cambio, esa situación afecta solamente al 7,3%, mientras que el 39,4% consigue finalizar el mes y ahorrar.
La inflación bajó, pero el salario no se recuperó
El estudio muestra además un cambio en las preocupaciones sociales. Los ingresos y salarios quedaron primeros, con el 50, 1%, seguidos por la incertidumbre económica, con el 49,8%, y el desempleo, con el 40,9%. La inflación, en cambio, cayó al último puesto, con el 12,7%. No significa que los precios hayan dejado de ser un problema: ahora la preocupación central es directamente no tener plata suficiente para pagarlos.

De hecho, el 81,2% considera que su salario pierde frente a la inflación y el 65,8% no cree que el índice difundido por el INDEC represente la suba de precios que vive diariamente.
Aunque seis de cada diez personas todavía evalúan negativamente la economía nacional, aparece una leve mejora en las expectativas. La “esperanza” convive con la “incertidumbre” y la “angustia”, pero todavía no encuentra respaldo en el bolsillo: el sueldo dura medio mes y la deuda se convirtió en una herramienta para comer, atenderse y mantener los servicios. Esto que se desprende del análisis, es un pequeño activo que favorece al Gobierno ya que la confianza, en algunos sectores de clase media, aun se sostiene aun, en momentos en los que llegar a fin de mes se transforme en una odisea.

