🔵A diez años de la detención de Milagro Sala, la CTA de los Trabajadores volvió a denunciar la persecución política y judicial contra la dirigente social, advirtió sobre el deterioro de su salud y exigió su libertad inmediata e incondicional🔴
La CTA de los Trabajadores recordó este 16 de enero los diez años de la detención de Milagro Sala, a la que calificó como “arbitraria e ilegal”, y renovó su denuncia por persecución política y judicial contra la dirigente social jujeña y referente de la Organización Barrial Túpac Amaru.

Según expresó la central sindical en una gacetilla difundida este jueves, Milagro Sala fue detenida el 16 de enero de 2016 tras encabezar un acampe pacífico frente a la Casa de Gobierno de Jujuy. Para la CTA, su encarcelamiento se sostuvo a lo largo del tiempo mediante un entramado de causas judiciales, prisiones preventivas prolongadas y reencuadres procesales, en un contexto que organismos internacionales de derechos humanos calificaron como persecución política. “Fue detenida por ser mujer, pobre, negra, indígena y militante social”, sostuvo la central.
El comunicado recordó que en 2017 la Corte Interamericana de Derechos Humanos dictó medidas provisionales, ordenando al Estado argentino garantizar la vida, la integridad personal y la salud de la dirigente, y sustituir la prisión preventiva por arresto domiciliario ante una situación de “extrema gravedad y urgencia”. No obstante, la CTA advirtió que el Gobierno nacional busca actualmente la derogación de esas medidas, mientras el estado de salud de Sala continúa deteriorándose, al punto de requerir internaciones hospitalarias.

En cuanto a su situación judicial, la central señaló que la Justicia de Jujuy la condenó a 13 años de prisión en la denominada “Causa Pibes Villeros”, fallo que quedó firme en diciembre de 2022. A esa sentencia se sumó otra condena de 2 años por amenazas, y en 2023 ambas penas fueron unificadas en 15 años de prisión, decisión que luego fue validada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Para la CTA, esta acumulación de procesos “evidencia un patrón de hostigamiento judicial”, que incluyó incluso la declaración de “rebeldía” cuando Sala no pudo asistir a una audiencia por encontrarse internada.
Al cumplirse una década de su detención, la CTA de los Trabajadores expresó nuevamente su solidaridad con Milagro Sala, denunció el hostigamiento judicial que —según advirtió— puso en riesgo su integridad física y exigió el cese inmediato de la persecución política, reclamando su libertad inmediata e incondicional.
