🔵La federación de remiseros denunció un modelo de explotación laboral a través del alquiler de autos vinculados a aplicaciones que operan sin regulación🔴
La Federación Argentina de Remiseros alertó sobre una nueva modalidad de precarización laboral en el sector, impulsada por empresas como De Renta que, en alianza con plataformas digitales como Uber, alquilan vehículos a trabajadores sin garantizar condiciones mínimas de seguridad ni derechos laborales. Según denunció Alejandro Poli, titular de la FAREM, estas firmas operan al margen de la legislación vigente, replicando un esquema similar al de las aplicaciones extranjeras que eluden impuestos y regulaciones locales.

El modelo consiste en el alquiler de autos a choferes que deben pagar por adelantado montos elevados para poder trabajar, sin contar con cobertura de seguros adecuados ni habilitaciones exigidas para el transporte de pasajeros. Además, los trabajadores deben asumir la totalidad de los costos y responsabilidades por infracciones, daños o cualquier inconveniente vinculado al vehículo. En la práctica, esto supone una inversión mensual cercana a los dos millones de pesos por un auto que, en muchos casos, ni siquiera cumple con los requisitos legales para la actividad.
Poli, en declaraciones a Visión Sindical, conducido por Guillermo Cantatore, sostiene que esta modalidad se expande en un contexto de crisis económica y falta de empleo, lo que lleva a muchos trabajadores a aceptar condiciones abusivas. La proliferación de estos esquemas también ha contribuido al cierre de agencias tradicionales de remises, que operaban bajo regulaciones municipales y tributaban a nivel local. La ausencia de controles efectivos por parte de los municipios ha generado un mercado desregulado que beneficia a empresas que no aportan al fisco ni respetan convenios colectivos.

El gremio también cuestionó la intención de algunos gobiernos locales de crear ordenanzas específicas para los denominados “trabajadores de aplicaciones”, a quienes considera parte de la actividad de remises, ya que la única diferencia radica en la modalidad de pedido del servicio. Según la federación, este intento de diferenciación solo favorece la continuidad de la precarización y el vaciamiento de las normativas laborales ya existentes en el sector.
Ante esta situación, FAREM presentó denuncias ante la Secretaría de Trabajo por empleo no registrado y explotación, y anunció que continuará impulsando acciones gremiales para visibilizar el conflicto.
La organización también adelantó que comenzará una campaña de información directa con los trabajadores que alquilan vehículos a estas empresas, con el objetivo de concientizar sobre los riesgos y exigir el cumplimiento del convenio colectivo que rige la actividad del remis en la Argentina.
Fuente: Visión Sindical
