🔵Mientras el oficialismo celebra el 28,2%, el gremio dentro del organismo advierte que la mejora es frágil y no refleja cambios estructurales🔴
La difusión del índice de pobreza del segundo semestre de 2025, que el Gobierno ubicó en el 28,2%, volvió a encender el debate sobre la situación social. Desde la Casa Rosada presentaron el dato como un logro de gestión, destacando una baja significativa respecto de los picos recientes. Sin embargo, desde ATE INDEC salieron a cuestionar la interpretación oficial y pidieron analizar las cifras “con cautela”.

“El presidente de la Nación lleva meses festejando como un gran logro de su gestión la anunciada caída de este indicador”, señalaron los trabajadores del organismo, quienes además advirtieron que “las cifras difundidas por el presidente de la nación no son correctas”. En particular, rechazaron la idea de que millones de personas hayan salido de la pobreza, al considerar que esas afirmaciones “son exageraciones”.
Más allá de la polémica, ATE INDEC explicó que la baja se vincula principalmente a factores transitorios, como el aumento de transferencias sociales y cierta recuperación del ingreso en el sector informal. “Una parte de estos trabajadores supera transitoriamente la línea de pobreza, sin experimentar mejoras estructurales en sus condiciones de vida”, indicaron.

El sindicato también puso el foco en el recorte temporal de la medición. Según remarcaron, los datos corresponden a un período previo al deterioro más reciente del empleo y la inflación, por lo que “difícilmente pueda proyectarse hacia adelante”. A esto sumaron que la medición no contempla el impacto del endeudamiento de los hogares ni la pérdida de prestaciones como medicamentos o servicios de salud.
En ese marco, desde ATE INDEC llamaron a “poner paños fríos” sobre la lectura del dato y advirtieron que no puede hablarse de una mejora sostenible. Por el contrario, señalaron un escenario de precarización laboral, pluriempleo y mayor fragilidad social, en contraste con la visión oficial que presenta la baja de la pobreza como un signo de recuperación.
